Proclama Mi Alma

Anhelamos a Jesús - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    “A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.” (Salmo 50)  Confieso que he tenido problemas con el ayuno durante la cuaresma. Cuanto más pienso en el sacrificio que quiero hacer, menos inclinada estoy a pensar que puedo prescindir de ello. ¡Incluso me he preguntado si la razón por la que la Iglesia nos pide ayunar durante la cuaresma es para que podamos darnos cuenta de cuán miserablemente fallamos en cumplir nuestras promesas! Pero la lectura del Evangelio de hoy me da una nueva perspectiva sobre el ayuno. Los que guardan las reglas, los fariseos, son los que se preocupan por el ayuno. Jesús, en cambio, se centra en estar con Sus discípulos. Refiriéndose a Sí mismo como el Esposo, nos recuerda que cuando estamos con Él, el ayuno no es necesario. Sólo cuando el Esposo se va y anhelamos Su presencia es cuando el ayuno es necesario.Es cierto que por la gracia de nuestro bautismo, nuestro Señor nunca nos deja, pero podemos distraernos de seguirlo y, cuando lo hacemos, puede ser de gran ayuda ayunar como la Iglesia nos anima a hacerlo durante la Cuaresma.  Queridas hermanas, esta cuaresma ayunemos para sentir en nuestros cuerpos el hambre de nuestros corazones por Cristo. En lugar de pensar en lo que renunciamos, volvamos nuestra mente hacia el Amante de nuestras almas quien puede satisfacer cada anhelo de nuestro corazón. Oremos: Dame señor un corazón contrito y puro que tenga hambre sólo de Ti. // Casada en 1976, Lani Bogart fue recibida en plena comunión con la Iglesia Católica, el Domingo de Gaudete de 1996. Trabajó en obras parroquiales durante muchos años.Vive en Houston, TX donde su familia le brinda una alegría inexpresable y continúa enseñándole la importancia de conocer y amar a Jesús. Lani se deleita con las flores, la música y las risas de familiares y amigos.

Tome su Cruz - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho… que sea entregado a la muerte… Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.” (Lucas 9, 22-23)  El mes pasado, escribí sobre la alegría y el gozo interno, y este mes el Evangelio parece estar trayéndonos a un lugar exactamente opuesto. El esposo (Jesús) pronto estará quitado y llegarán los días de ayuno y una tristeza profunda.  Todos hemos pasado días terribles. Capaz un hijo se ha enfermado gravemente. Capaz Dios ha llamado a nuestro esposo a su hogar celestial. Capaz hemos perdido el trabajo y no sabemos cómo vamos a comprar la comida y pagar la casa. Capaz nos encontramos con depresión y ni sabemos por qué.   Todas esas situaciones nos pesan mucho y nos cuestan y, sinceramente, Jesus nos dijo que nos iba a costar. No nos dijo que la vida iba a ser fácil, sino que si queríamos seguirlo, íbamos a tener que tomar nuestra cruz a diario. Lo bueno es que contemos con Su ayuda para cargarla para que no se nos haga tan pesado.  Jesús mío, en este día acepto mi cruz y decido tomarla, pero Te pido que me ayudes. No puedo hacer nada sin Ti. Gracias por todo lo que has sufrido por mi cuenta y Te pido perdón por mis pecados. Te amo mucho y gracias por amarme mucho. Amén.  // Tami Urcia es miembro de una familia católica muy grande. Ella y su esposo Peruano tienen cinco hijos pequeños y viven en Michigan. Durante su juventud, Tami pasó unos años como misionera en México y ha trabajado para la Iglesia casi toda su vida en diferentes capacidades. Ha sido traductora por más de 20 años. 

Como las olas del mar - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    A veces, sí, me siento como las olas del mar. Desafortunadamente, y aunque me da pena decirlo, hay veces en las que, sí, le ruego al Señor, pero poca fe tengo de que me vaya a contestar la oración. A veces sí, a veces, no – así “como las olas del mar, que van y vienen, agitadas por el viento.”  ¿Pero qué estoy esperando? Pues si Dios me ha mostrado Su misericordia en muchos momentos de mi vida…¿qué espero…una gran señal? Pues, ten misericordia de mi, Señor, en esos momentos de duda, de debilidad.  No necesitamos todo eso de Dios. Necesitamos de Su amor, Su paz, Su misericordia. Y cuando pasamos por momentos difíciles – pruebas, tentaciones – que no tengamos duda de que nos ayudará el Señor. Él sí es generoso y bondadoso, y nos dará siempre lo que necesitamos.  Señor, te pedimos este día una fe profunda en Ti, en Tu poder, en Tu misericordia. Que tomemos las pruebas como Jesús tomó la cruz, ofreciéndose a Ti, para que de esas pruebas, vendrán frutos a nuestras vidas – para así vivir hasta más cerca de Ti. Gracias, Señor Dios, por Tu amor, Tu generosidad, Tu paz. Te amamos y Te adoramos siempre. Amén. // Jacqueline Sevier es esposa, hija amada de Dios, y futura mamá. Vive en Tyrone, GA con su esposo y están esperando con mucha emoción a su primer bebe el año que viene. Aunque creció en escuelas católicas, no fue hasta finales de su tiempo en universidad que tuvo una conversión de corazón, y empezó a redirigir su vida hacia Dios. Es cantante y canta en el coro de su parroquia, donde conoció a su esposo. Ha aprendido mucho de la comunidad hispana de su parroquia, que apenas empezó a conocer cuando conoció a su esposo. En su tiempo libre, le gusta sentarse en un café tomándose un cafecito, cocinar con su esposo, comer tacos, y cantar (siempre).

Los becerros de oro de hoy en día - Blessed Is She

                                                    LECTURAS DE HOY  Desde la perspectiva de hoy en día donde la tecnología, la ciencia y las telecomunicaciones han hecho avances casi inverosímiles, donde el mundo es tan moderno y globalizado, donde se puede viajar al espacio e incluso conversar con inteligencias artificiales (por nombrar sólo algunas cosas), puede parecernos absurda e ignorante la actitud de aquellas personas del Antiguo Testamento que construyeron becerros de oro para adorarlos. “En el Horeb hicieron un becerro, un ídolo de oro, y lo adoraron. Cambiaron al Dios que era su gloria por un buey que come pasto” (Salmo 105).  Sin embargo, a pesar de todos los avances de nuestro mundo, la naturaleza humana sigue siendo la misma. Y las personas seguimos cayendo en el mismo error. Los becerros de oro que fabricamos hoy tal vez no son estatuas hechas de metal, pero funcionan exactamente igual.  De la misma manera que antes, nos encandilamos con otras luces que no son la de Dios y, sin darnos cuenta, hoy, igual que en aquel entonces, convertimos otras cosas en dioses y los adoramos de igual manera: el dinero, el poder, la popularidad, la estabilidad, el control, el placer, la belleza, o cualquier otra cosa que absorba del todo nuestra mente y nuestro interés y por la cual todo lo demás pase a un segundo plano. Si alguien nos preguntara si somos idólatras, seguramente contestaríamos que no, que amamos al único Dios verdadero, pero quizá valga la pena explorar un poco más profundamente si en nuestro caminar por esta vida le damos a otras cosas un valor casi absoluto, si ponemos en ellas toda nuestra confianza y empeñamos obsesivamente todo nuestro tiempo en alcanzarlas. Porque cuando sucede así, sin darnos cuenta, es posible que estemos fabricando modernos becerros de oro. Hermanas, Dios nos conoce y nos ama. Sabe lo fácil que es confundirnos. Sabe que esos becerros de oro, por más sofisticados que sean, nunca van a satisfacer nuestros más profundos anhelos, sólo Él puede hacerlo.  Señor, concédenos Tu luz, para buscarte primero a Ti, que eres el único que puede darnos la felicidad completa. Amén. // Teresa Salmerón nació en la Ciudad de México, donde creció en una familia católica practicante y donde formó la suya propia. Ha tenido la oportunidad de vivir en varios países como Chile, Venezuela, México y Estados Unidos. Actualmente reside en Ohio, donde ha vivido desde hace 13 años y donde trabaja como traductora y maestra de español. Teresa tiene 3 hijos adultos a los que ama profundamente. Ha sido catequista y actualmente facilita un estudio Bíblico de un grupo de mujeres de su parroquia. A Teresa le gusta mucho bailar, leer, cocinar y convivir con su familia y amigos; y se siente profundamente agradecida por el infinito amor de Dios.

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Caminar con la fuerza del Espíritu - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos los que encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada vez con más vigor.” (Salmo 83, 5-6) Hace un tiempo vi una película sobre los mártires católicos en Japón y me dejó bastante impactada. Es una buena película, pero me dejó un sinsabor que no sabía explicar y decidí buscar en internet más sobre esta. Quería saber si era verdad lo que había sucedido, tal como lo plantean en la película. Ahora, la película no está basada totalmente en hechos reales y definitivamente se podía ver la adaptación dada por Hollywood para el cine. Así que después de leer un poco más, me di cuenta de que había varias omisiones y que no le hacía justicia totalmente a lo que realmente había sucedido en ese tiempo en Japón. Hoy recordamos la memoria de San Pablo Miki y compañeros, mártires, pero ¿quiénes son ellos? Resulta que son ellos los que realmente experimentaron el martirio y persecución en Japón. Ellos, juntos con muchos más no registrados en la lista de los 25 mártires que recordamos hoy, son en quienes tal vez esta película de Hollywood está basada o tal vez tuvieron la idea a partir de sus historias. Creo que vale la pena mencionar todos sus nombres porque ellos son el claro ejemplo de lo que dice el salmo 83 el día de hoy: “Dichosos los que encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada vez con más vigor” porque ellos, aún crucificados y en el martirio, no dejaban de alabar a Dios. Doy gracias por el gran ejemplo que nos dejaron y pido su intercesión por todas las hermanas que leerán este devocional, para que así como San Pablo Miki y sus compañeros de martirio Juan de Goto Soan, Jacobo Kisai, religiosos de la Compañía de Jesús; Pedro Bautista Blásquez, Martín de la Ascensión Aguirre, Francisco Blanco, presbíteros de la Orden de los Hermanos Menores; Felipe de Jesús de Las Casas, Gonzalo García, Francisco de San Miguel de la Parilla, religiosos de la misma Orden; León Karasuma, Pedro Sukeiro, Cosme Takeya, Pablo Ibaraki, Tomás Dangi, Pablo Suzuki, catequistas; Luis Ibaraki, Antonio, Miguel Kozaki y su hijo Tomás, Buenaventura, Gabriel, Juan Kinuya, Matías, Francisco de Meako, Ioaquinm Sakakibara y Francisco Adaucto, podamos recibir la fuerza del Espíritu para caminar con más vigor. Clara Holeyfield vivió en su amado Perú hasta los 28 años, que fue cuando se mudó a Arizona con su esposo Samuel. Ambos, junto a su querido gato Tux, viven cada día tratando de llevar una vida agradable a los ojos de Dios. El rezo del Santo Rosario es un ejercicio que siempre tratan de realizar en su día a día. Clara disfruta de cocinar, hornear, pintar y ver películas cursis. La consagración a nuestra Madre María cambió su vida y la de su esposo.

La sed de Jesús - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    “Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos. Todo lo hago por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.” (1 Corintios 9, 23) Arrodillada frente al santísimo sacramento, pude sentir el fuego de amor que ardía en el corazón de Jesús. Yo era sólo una jovencita, y había peregrinado a Paray-Le-Monial, el lugar donde el Sagrado Corazón de Jesús se le apareció a Margarita María Alacoque. En esa fría capilla donde se apareció ese Corazón, un calor penetrante me consumía por dentro.  Ese amor tan profundo no era sólo por mí, Jesús estaba ardiendo por todas las almas del planeta. Entonces me acordé de mi pasado y los lugares horribles donde había estado, lejos de Su amor. Un dolor inmenso me llenó por dentro pensando en todas las almas que aún estaban viviendo así. De esta manera, supe que debía ser misionera, y que Jesús me pedía que ganara almas para Él. Me imploraba que saciara este dolor que sentía al estar separado de todas esas almas.  Entonces, por casi dos años, dejé todo y le entregué mi vida a Jesús. Lo seguí donde me llevó en diferentes grupos misioneros y me convertí en “esclav[a] de todos, para ganarlos a todos” (1 Corintios 9, 19). Pero un día me enamoré, me casé , me volví mamá, y ya no tenía tiempo de ganar más almas.  Varios años después, Jesús me volvió a hablar, y me mostró las seis almas que Él quería que ganara: las de mis cinco hijos y la de mi esposo. Él no quería que estuviera trabajando en mi carrera o ocupándome en mis cosas, distraída de mi familia. Me abrió los ojos y me reveló que quería que conquistara las almas de mi familia. Entonces, otra vez decidí convertirme en “esclav[a], para ganarlos a todos” (1 Corintios 9, 19), pero esta vez de ellos, mi familia. Dios me escogió para amarlos hasta el extremo y traerlos a Su sagrado corazón. Tal vez, si la gracia de mi Señor me lo permite, el amor de nuestra familia pueda ser una esperanza para el mundo, y así ganar más corazones. Hermana, ¿qué almas son las que Jesús puso en tu camino hoy? Cierra los ojos, deja que Jesús te muestre Su sed por ellas. No tienes que irte a los extremos del mundo para ser misionera. No hay amor mas grande que dar tu vida por otros, aquellos en tu vida diaria.  Espíritu Santo, ayúdanos hoy a ver a las personas que encontremos con Tus ojos de amor. Ayúdanos a amarlas, a servirles y a traerles Tu amor y Verdad. Que nuestros labios sean Tus palabras, nuestros ojos, Tu mirada. Aquí nos tienes, Jesús. Danos almas para Ti.  // Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra. 

La belleza entre palabras - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    “Vengan conmigo a un lugar solitario para que descansen un poco” (Marcos 6, 31) Bellas son las palabras de las lecturas de hoy. Qué bonito ese "espacio solitario” en el cual Jesús llama a los discípulos a descansar. Y es creado para que nosotras también podamos descansar un poco. Tejen entre ellas un poema, una cama de palabras donde podemos descansar. Después de una semana larga llena de alegrías, cansancios, risas, tristezas, y el trabajo de cada día, ¿quién no necesita tal lugar?  La poesía ha sido mi espacio especial en el cual Dios me habla. Él inspira en mí poemas de vida, verdad, y belleza: reflexión de Su imagen.  Hoy al leer estas escrituras son muchas las palabras, muchos los versos, que le hablan a mi corazón. Oigo en ellas un poema. Y esa es mi reflexión para usted hoy: un poema inspirado por estas lecturas.  Sabiduria,  Con todo el corazon te voy buscando Hoy y en mi juventud  Gritando  Soy muy joven y no sé qué hacer Quiero poder entender el camino y el llamado de Dios  Sola no podré por eso mi súplica ahora es “Ayúdame, Señor” Enséñame a guardar tus mandamientos  Leyes de vida y amor que formen fuertes mis cimientos Más gozo hay en cumplirlos que en tener toda riqueza  Prefiero un corazón sabio, prudente, lleno de pureza  Ser una oveja con pastor y no una oveja perdida, en este mundo sin Sabiduría Compadécete, Jesús, de este corazón que te ama Esta oveja descarriada  Que sin ti no tiene nada    Oigo tu voz que me dice  “Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo.” (1 Reyes 3, 13) Aquí les dejo este poema, hermanas, y espero que en las escrituras y entre estas palabras poéticas de hoy, ustedes también encuentren ese bello lugar solitario con Jesús para descansar un poco.  // Claudia Rodriguez vive en Arizona. En su tiempo libre la pueden encontrar en un café, o en casa cocinando, limpiando, y escuchando libros de audio. Le encanta  jugar juegos, leer y escribir ensayos y poesía. Dios es su todo y todo es para Dios. Si quieren leer otros escritos pueden seguirla aqui https://seasonedwriting.com/author/claudia-rodriguez/ y en instagram @wordsbrewhope

Testigos de luz - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  En el corazón de la celebración de la Presentación de Jesús en el templo, quiero recordar a mi abuela. En su juventud, había enfrentado desafíos que solo fortalecieron su conexión con la esperanza. Las arrugas en su rostro cuentan la historia de una vida de altibajos, pero también de una fe que se aferraba a la luz incluso en la oscuridad. Simeón y Ana, me recuerdan a ella: siendo portadores de sabiduría y testigos de la presencia divina en lo ordinario. Su hogar no era un templo, pero sí un refugio donde el amor y la compasión fluían de manera natural. A través de pequeños gestos, ella se ponía al servicio del misterio divino, compartiendo su luz con quienes la rodeaban. La figura de Ana resuena en un mundo que menosprecia la vejez. Su sabiduría y reconocimiento como profetisa destacan el valor de una vida plena de experiencia y amor por Cristo. Simeón, era un hombre que sabía vivir la vida en el Espíritu: se deja llenar por Dios, deja que Dios le conduzca y está a la escucha.  Simeón y Ana, dedicados a Dios, recibieron la recompensa de tener a Cristo en sus brazos. Juan Pablo II nos invita a ver en ellos la misión cristiana: dedicación a Dios, espera confiada de Cristo y anuncio gozoso de Su grandeza. La presentación de Jesús es otra manifestación de Su luz y salvación. ¿Cómo podemos, al igual que Simeón y Ana, reconocer la presencia divina en las pequeñas cosas y compartirla con quienes nos rodean? La clave está en ser testigos, no protagonistas. En este día tan especial, encontramos un llamado a vivir en dependencia, confianza y gozo, siendo testigos del amor divino.   // Elisa Gómez es una joven mitad española y mitad portuguesa que ha sido transformada por el amor. Es la mayor de 5 hermanos y está estudiando Derecho y Relaciones Internacionales. Tiene una gran pasión de ayudar a los demás y dedica gran parte de su tiempo al voluntariado. Es co-fundadora de una ONG que defiende y promueve los derechos de los niños, actualmente en un colegio en la India. Al igual que “el amor le explicó todo”, quiere llevar ese amor a todos los que le rodean.

Libre en el camino - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “¿Y ahora?”, pensé a mi misma. Había llegado hace muy poco a una ciudad nueva, en un país nuevo, para trabajar como profesora de inglés. Fue la primera vez que estuve en Valladolid (España) y no conocía a nadie. Había llegado con toda la ilusión del mundo por empezar una nueva aventura, pero a la vez sentía miedo por el futuro.  Aparte de intentar asentarme en un nuevo lugar en general, buscaba una cosa en concreto con gran anhelo: una comunidad católica con quien caminar en la fe, como Dios me había regalado en la universidad. Pero no la encontraba.  Un día, decidí ir a misa en una parroquia nueva (¡sólo porque me llamó la atención su nombre, María Magdalena, una de mis santas más admiradas!) y me encontré con una iglesia llena de jóvenes y familias con un ambiente muy cálido y alegre. Me quedé impresionada. Y no fue hasta luego más tarde que me di cuenta de que el Señor ya me estaba esperando allí. Ya lo había pensado amorosamente para mí porque iba adelante, cuidándome en Su divina providencia como a la niña de sus ojos. En el Evangelio de hoy, vemos cómo Jesús llama a los doce discípulos y les envía de dos en dos, sin llevar nada para el camino, “ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica” (Marcos 6, 8-9). Me asombra la confianza que tenían los discípulos en el Maestro. Y así fueron, en comunidad, evangelizando y curando a todos aquellos que Dios les ponía delante.  Hermana, Jesús también nos llama a nosotras a la misión. ¿Qué te está llamando dejar para que le puedas seguir al Maestro con más libertad? ¿Cuándo en tu vida has experimentado la divina providencia de Dios precediéndote y cuidándote?  Jesús nos invita a confiar en Él tanto que no llevemos nada para el camino… porque cuando buscamos al reino de Dios, se nos dará todo lo que necesitamos por añadidura. Él es un buen Padre y nos cuidará como a las niñas de Sus ojos.  // Ashleigh Ladner es hermana, amiga, madrina, tía, y profesora de secundaria, y sobre todo, hija amada de Dios. Originalmente de New Orleans, Louisiana, actualmente está viviendo en Madrid, España. Le encanta viajar y conocer lugares nuevos, leer, un buen expreso, y los girasoles. Sus modelos a seguir en la vida incluyen santa María Magdalena, san Ignacio de Loyola, san Juan, y santa Teresa de Jesús.

Solo ten fe. - Blessed Is She

Me vienen a la mente algunas ocasiones en las que me encontré con la fe del jefe de la sinagoga, rogando en nombre de un ser querido. Recuerdo la desesperación que llevaba mientras hacía tratos con el Señor. Un amigo estaba enfermo y le ofrecí todo a Dios a cambio de que nuestro amigo sanará. Realmente creí que nuestras súplicas serían suficientes para tocar el corazón de nuestro Padre Celestial y permitirle ser sanado. Me impresioné con mi fe y no necesité convencerme de que el Señor lo iba a sanar. Y luego falleció. No podía creerlo. Vinimos con el mismo corazón expectante que el padre de esta joven en el evangelio. ¿Qué no hicimos lo suficiente? ¿Hubo una pizca de duda que podría haber influido en el resultado? Así como Jesús sacó a los escépticos de la habitación durante la curación, ¿no fue suficiente nuestra fe para ver esta sanación? Me encontré luchando con el Señor. Simplemente no podía creerlo. A veces encuentro paz en la idea de que mi amigo esté en el paraíso con el Padre. Encuentro consuelo en la resurrección del cuerpo que Jesús promete. Debo admitir que también hay momentos en los que todavía no aceptó el resultado. Me di cuenta de lo frustrada que puedo sentirme con el Señor si las cosas no salen como quiero. Él me ha mostrado lenta e intencionalmente de qué se trata la fe. No se trata de esperar a que Él nos dé lo que queremos simplemente porque lo pedimos. Se trata de confiar en que tenemos un Padre Bueno que planea prosperar y no hacernos daño, que nos escucha cuando oramos a Él esperando milagros y que no se esconde sino que se revela cuando lo buscamos (Jeremías 29:11-13). Dios me ha dado la gracia de ver el paso de mi amigo de esta vida a través de los ojos de la fe. Así como Jesús le ordena a la niña que se levante, hace lo mismo con cada una de nosotras. Siempre hay un avivamiento de fe esperando ocurrir en nosotras; Las conversiones ocurren diariamente. El Señor nos invita a levantarnos a una nueva esperanza encontrada en Él, una nueva vida en Cristo. Él nos sostiene con alimento para el camino, Su mismo cuerpo que es nuestro Pan de Vida. Levántate, hermana. El Sanador Divino espera.

Ajustando la vista de mi corazón - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz.” (Mateo 4, 16) Hace un par de semanas estaba compartiendo con una amiga cercana. Mientras nos sentábamos en la sala tomando té, me dijo muy casualmente, “¿Sabes cuando sales y no puedes ver bien porque el sol está tan fuerte entonces tienes que esperar a que los ojos se ajusten un poco para ver con claridad?” Recuerdo no entender a dónde iba con ese comentario entonces simplemente le respondí que sí. Ella continuó: “Creo que en la vida espiritual es igual. Algunas veces Jesús viene de maneras tan poderosas que necesitamos un tiempito para que nuestros ojos espirituales se ajusten.”  El Evangelio de hoy nos cuenta cómo Jesús llegó a Cafarnaúm y enseñaba en el templo. Habiendo un hombre con un espíritu maligno, Jesús reza y cura a este hombre de su tormento. El Evangelio cuenta que después de este momento tan poderoso “todos quedaron estupefactos y se preguntaban: ‘¿Qué es esto?’...” (Marcos 1, 27). Me siento muy identificada con la multitud en la sinagoga. Cuando un ser infinito como Jesús entra en un corazón limitado y humano como el mio, no entiendo qué está pasando o qué significa exactamente. Él y Su sanación es tan grande que nunca veré completamente la profundidad del trabajo que hace en mi alma. De cierta manera, Su resplandor es tan grande que siento que me ciega de la mejor manera. Hermanas, las reto a reflexionar en esos momentos poderosos donde el Señor ha entrado en tu vida y quizás tus ojos espirituales todavía se están ajustando. Probablemente existan áreas donde sabes que el Espíritu se está moviendo pero no sabes o entiendas cómo, sólo sientes Su presencia. Te invito a traerle esas partes de tu corazón a Jesús y darle profundas gracias. Él quiere abrir los ojos de nuestro corazón para que podamos ver Su gloria. Pídele la gracia de poder ver con más claridad esos lugares que antes eran tinieblas. Al principio puede ser incómodo, como salir a la luz del sol, incluso puede doler un poquito, pero esa nueva luz nos ayuda a ver a nuestro Creador un poquito más y todo lo que ha hecho en nuestras almas.  // Joanna nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. Próximamente, va a servir como misionera con NET Ireland. Para apoyarla en la misión haz click aquí (https://www.netministries.ie/missionaries/joanna-valencia).

Preguntas sin respuesta - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?" (Marcos 4, 40) Hermana, ¿alguna vez te has sentido traicionada por Dios porque no entiendes por qué pasan las cosas? "Todo sucede por una razón" es el dicho. Algunos de mis "por qué" en mi vida se encuentran en algunas de estas preguntas: ¿Por qué esta increíble y amable persona recibió un diagnóstico de cáncer? ¿Por qué mi amigo perdió a sus padres? ¿Por qué mi prima se quitó la vida? ¿Por qué hay tanto odio en el mundo? ¿Por qué? Hoy en el Evangelio de San Marcos, después de que las olas del mar rompieron el barco y se llenó de agua, Jesús le preguntó a sus discípulos: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?"  Con demasiada frecuencia me preguntan cómo creo en Dios en medio de las pruebas. ¿Cómo es fuerte mi fe? Mi respuesta es simple: al igual que la respuesta de Jesús a Sus discípulos…yo respondo "en los momentos de lo desconocido, que es donde entra en acción mi fe.” La fe es tener la respuesta a lo desconocido y confiar en que el plan de Dios es más grande de lo que podría imaginar. Sí, tengo momentos, temporadas, de mi vida espiritual en los que me siento débil, con el corazón roto y perdida, preguntando, “¿Por qué sucedió esto?", pero mi fe en Dios me ancla para no alejarme en la oscuridad y rendirme cuando las cosas se ponen difíciles. Como se dijeron los discípulos en las lecturas de hoy, te pregunto a ti, hermana: "¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?" (Marcos 4, 41) Dios tiene el control, hermana. No pierdas la fe.  Te dejo con una de mis citas favoritas que me ha ayudado desde el comienzo de mi vida espiritual: "La fe hace las cosas posibles, no fáciles". // Paulina Cambron es católica de nacimiento, hija, hermana, madrina, consejera universitaria, recién casada, pero su título favorito es la hija amada de Cristo. Nacida y criada en el área de Greater Palm Springs, realmente atrajo su propia relación con Dios cuando tenía 18 años en su primer retiro para jóvenes. Desde entonces, ha servido en diferentes ministerios en su parroquia, pero su favorito es trabajar con la juventud. Hoy, dirige una comunidad de fe de mujeres llamada Devoted to Proverbs 31, y continúa sirviendo al Señor en retiros como misionera en el Programa Misionero del Valle en Coachella CA, donde hombres y mujeres se encuentran con Dios. La pasión de Paulina en el fondo radica en ayudar a los demás y compartir sobre la belleza de su fe católica y lo que Dios ha cumplido en su propia vida…. mientras disfruta de una taza de té. 

Caminando juntas hacia el Reino - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla” (Mateo 11, 25) Hoy celebramos la Memoria de los Santos Timoteo y Tito. Ambos hombres fueron seguidores fieles de Jesús y recibieron su formación del apóstol San Pablo. San Pablo fue su profesor y también formó una gran amistad con ambos obispos; incluso llegó a llamarlos hijos (2 Timoteo 1, 2 & Titus 1, 4).  Cuando yo era más joven y escuchaba que la Iglesia estaba celebrando las vidas de unos santos, siempre los veía como figuras históricas poco relevantes para mi vida. Ahora me doy cuenta de que en todas estas celebraciones la Iglesia nos ofrece una invitación para reflexionar en cómo estas vidas ejemplares son relevantes a las nuestras.   Lo que me llama más la atención de estos santos lo puedo resumir en una palabra: amistad. En la segunda carta que escribió San Pablo a Timoteo, revela la profunda amistad que tienen. Dice: “No puedo olvidar tus lágrimas al despedirnos y anhelo volver a verte para llenarme de alegría, pues recuerdo tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que también tienes tú” (2 Timoteo 1, 4-5). Es decir, San Pablo no sólo compartió profundamente con él, sino con su familia completa. La relación que tenían no era simplemente de negocios; ambos hombres constantemente rezaban uno por el otro y se querían profundamente (2 Timoteo 1, 3). Este tipo de amistad, una que es profunda y que nos santifica, es lo que el Señor quiere para nosotras.  Hermanas, hoy las invito a reflexionar sobre quien Jesús ha puesto en tu vida. Quizás pienses que estás “muy grande” para buscar amigas, o quizás amistades en el pasado te han herido. El Señor quiere redimir eso. Él quiere que vivas en comunidad. Si sirves en algún ministerio parroquial te invito a que le preguntes al Espíritu Santo, ¿Hay una persona a quien le puedo ofrecer mi amistad? Si ya tienes comunidad, dale gracias a Dios por eso. Jesús dice en el Evangelio de hoy, “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla” (Mateo 11, 25). Tú y yo somos “la gente sencilla.” Tenemos ese regalo y estamos llamadas a compartirlo y caminar juntas hacia el Reino. // Joanna nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. Próximamente, va a servir como misionera con NET Ireland. Para apoyarla en la misión haz click aquí (https://www.netministries.ie/missionaries/joanna-valencia).

El Sembrador - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “No sigan la corriente del mundo en que vivimos, sino más también, transfórmense a partir de una renovación interior. Así sabrán distinguir cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto.”  (Romanos 12, 2) Nos estamos acercando al final del mes, y así de rápido tenemos once meses que quedan en el año 2024. ¿Hemos sembrado las semillas ya? En nuestro Evangelio de hoy, leemos acerca de la parábola del sembrador. En el momento que leí esta lectura en voz alta, sentí el Espíritu Santo entrar en mi corazón al terminar las últimas palabras. Me quedé sentada y empecé a reflexionar. En primer lugar, los discípulos mismos no entendieron la parábola, y son los fieles estudiantes de Jesús. Hay veces que nosotras somos así: leemos nuestras biblias y escuchamos predicaciones, pero aún hay momentos en que no entendemos o no escuchamos lo que el Señor nos dice. No es por ignorancia, sino porque nuestra manera de interpretar parábolas o dichos puede variar cada una. Cada persona tiene una experiencia relacionada con tal parábola, y la toma a su manera. Digo esto porque la parábola del sembrador se aplica mucho en mi vida. La familia de uno de mis padres está en guerra constantemente uno con el otro. Creciendo juntos, me pongo a pensar, “¿Cómo es que se sembró algo malo entre ellos?” Pero el Evangelio mismo dijo que cuando el sembrador salió a sembrar, las semillas cayeron en diferentes partes. O sea que todas las semillas están por propósito en caer. Cuando Jesús nos dice que los que reciben la semilla en terreno pedregoso, la reciben con alegría, pero cuando algo sucede se dan por vencidos. Al leer esta frase, me pregunté a mí misma: “¿Cómo es que Jesús supo de mi situación, si la biblia fue escrita miles de años atrás?” Hermanas, Dios y Su divino Hijo nos han conocido desde el principio. Él es el dueño de nuestras vidas. Que sea su voluntad de Él lo que haremos en esta vida corta que nos fue regalada. // Idalia tiene 23 años de vida y actualmente está en el servicio al Señor. Es catequista para los jóvenes de 12-13 años y le apasiona enseñar sobre la Iglesia. Es nacida en Canton, Georgia, y su origen es de Guatemala. En adición de inglés y español, también habla dialecto. Es mamá de un perico y pronto tendrá una gatita. Recientemente se graduó de la universidad de Kennesaw en Kennesaw, Georgia. Recibió su bachillerato en inglés, con una concentración en literatura y escritura. Su camino con el Señor empezó este año, durante el tiempo de la cuaresma. Le encanta leer y pasear en la naturaleza en su tiempo libre. Reside en Canton, Georgia con su familia.

Viendo la verdad - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “Yo les aseguro que a los hombres se les perdonarán todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno.” (Marcos 3, 28-29)  Hace un tiempo conversaba con mi esposo y comentábamos sobre esta misma frase del Evangelio y, a pesar de obtener una respuesta, no me quedó muy claro el significado. ¿Qué es pecar contra el Espíritu Santo? ¿Cuál es esa blasfemia tan grande que según nuestro Señor Jesucristo no perdonará? Leyendo un poco más sobre esto, encontré una linda reflexión en Radio María que nos menciona lo siguiente: “Pecar contra el Espíritu significa negar lo que es evidente, negar la luz, taparse los ojos para no ver. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Por eso, mientras les dure esta actitud obstinada y esta ceguera voluntaria, ellos mismos se excluyen del perdón y del Reino. Eso es terrible.” Ahora entiendo que muchas veces es fácil verse tentada a taparse los ojos y no denunciar la verdad, o a no llevar la contraria y aceptar las cosas, aunque estén erradas. Es el camino más fácil, pero no el correcto. Aun en nuestras propias familias, la unión y la comunión es importante para poder vivir en la verdad y poder educar a nuestros hijos o futuros hijos en que no podemos cerrar los ojos para no ver lo correcto. Hermanas, hoy nos invito a pedir la ayuda de nuestra Madre María en estos tiempos tan complicados donde la defensa de la verdad y de nuestra fe es importante. Todas como católicas somos una familia y como dice el Señor en el Evangelio: “Una familia dividida tampoco puede subsistir.”  Pidamos para que seamos siempre un solo cuerpo con Jesús a la cabeza. // Clara Holeyfield vivió en su amado Perú hasta los 28 años, que fue cuando se mudó a Arizona con su esposo Samuel. Ambos, junto a su querido gato Tux, viven cada día tratando de llevar una vida agradable a los ojos de Dios. El rezo del Santo Rosario es un ejercicio que siempre tratan de realizar en su día a día. Clara disfruta de cocinar, hornear, pintar y ver películas cursis. La consagración a nuestra Madre María cambió su vida y la de su esposo.

Mirando a Él - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    Estaba de rodillas en la capilla de adoración perpetua, desesperada. Anhelaba una respuesta del Señor, pero no escuché nada. Justo en ese momento me acordé de las palabras del santo cura de Ars que oraba ante el Sagrario: “Yo le miro y Él me mira.” (cf F. Trochu, Le Curé d'Ars Saint Jean-Marie Vianney).  Una paz inesperada infundió mi alma. Jesús, quien me conoce íntimamente, ya sabía que lo que realmente necesitaba en ese momento no eran palabras… sino Su presencia.  Puede que las lecturas de hoy te dejen un poco desconcertada, hermana. Por lo menos a mí me ha pasado. Entre el sufrimiento del pueblo de Israel a causa de la pérdida de sus seres queridos en la batalla y el Evangelio súper corto narrando como incluso los más cercanos a Jesús pensaban que se había vuelto loco, podemos preguntarnos qué es lo que el Señor nos quiere decir con esta Palabra. A lo mejor no comprendemos, a lo mejor no sentimos nada, o incluso no nos dicen nada las lecturas. Tranquila, querida hermana. Quizás Jesús no nos está invitando a comprenderlo todo. Quizás sencillamente nos está invitando a descansar en Su presencia y perseverar en la escucha de la Palabra a pesar de no entender o sentir nada. Si de verdad creemos que Él está presente en la oración con nosotras, no hacen falta las palabras siempre.  Uno de mis propósitos este año es escuchar el podcast del padre Mike Schmitz, “The Bible in a Year.” Algunos días las lecturas me inspiran mucho y me esclarecen la verdad en mi vida. Y otros días no entiendo o no me hacen sentir nada. Pero pienso seguir pidiendo las gracias necesarias para acoger la Palabra de Dios cada día y te invito a acompañarme, hermana.  Mi amado Jesús, yo Te miro y Tú me miras. Dame las gracias de la perseverancia y la abertura a Tu Palabra. Envía Tu Espíritu, para que me abra a lo que quieres decirme. Y si no entiendo, concédeme simplemente gozar de estar contigo y dejar que Tu gran amor por mí me llene de paz y confianza. Amén.  // Ashleigh Ladner es hermana, amiga, madrina, tía, y profesora de secundaria, y sobre todo, hija amada de Dios. Originalmente de New Orleans, Louisiana, actualmente está viviendo en Madrid, España. Le encanta viajar y conocer lugares nuevos, leer, un buen expreso, y los girasoles. Sus modelos a seguir en la vida incluyen santa María Magdalena, san Ignacio de Loyola, san Juan, y santa Teresa de Jesús.

Amistades sagradas - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY    “Llamó a los que Él quiso, y ellos lo siguieron.” - (Marcos 3, 13)  Durante la cuarentena de COVID la comunidad de Blessed Is She se convirtió en una parte esencial de mi día a día. Escuchar las voces de Jenna y Beth a través de su podcast y videos de YouTube me alimentaron la necesidad de compartir con una amiga. Durante esa época mi corazón deseaba tener amigas en mi vida con las que pudiera compartir mi fe. Ese deseo fue incrementando en mi hasta que se convirtió en un llamado. Jesús me llamó a formar un grupo a través de un Blessed Brunch por medio de Blessed Is She.  Cuando Jesús pone un deseo que persiste en tu corazón, Él te está invitando a seguirlo. A veces ignoramos Su invitación porque no es un buen momento para nosotras o nos sentimos incapaces de poder hacer eso que Él nos llama a hacer. Siempre tendrás la tentación de no seguirlo y de justificarlo con excusas. Mis excusas sonaban algo así: “¿Pero quién creo que soy yo para dirigir un grupo de fe?” “Yo no estoy cualificada para ser líder de nadie.” “¿Qué tal si nadie viene?”  Al final Dios me armó de valor y me dio la gracia para crear la invitación y hacerla pública. Este febrero marcará un año desde ese primer brunch. Las mujeres que sí asistieron han formado una parte significativa de mi vida. Juntas hemos compartido nuestros corazones y hemos crecido en nuestra fe. Es bello lo que Dios hace contigo cuando estás dispuesta a seguirlo.  En este año nuevo, ¿cómo te está invitando Jesús a seguirlo? Pon atención a los deseos de tu corazón y no permitas que nada se interponga en tu camino.   // Brenda Pineda reside en el sur de California con sus 3 hijos y su esposo. Es una Health and Life coach certificada. Actualmente por obra del Espíritu Santo trabaja para su Iglesia Parroquial. Sus pasiones incluyen el desarrollo personal y espiritual, la salud holística, y ayudar a los demás a encontrarse con ellos mismos y con Dios. Aparte de pasar tiempo de calidad con su familia (su lenguaje de amor), su pasatiempo favorito es compartir lo que Dios está obrando en la vida con una buena amiga mientras disfrutan una tazita de té.