Proclama Mi Alma

Una oración para encontrar la verdad - Blessed Is She

Lee las lecturas de hoy ¿Qué es la verdad? En el mundo moderno de hoy está de moda el relativismo. Tu verdad está bien para ti, pero mi verdad está bien para mí. Con tal de que respetemos nuestras verdades podemos vivir en armonía. Es muy importante respetar lo que las otras personas consideran la verdad y que jamás debemos obligar a nadie a obrar contra su conciencia, pero si hay tantas verdades, ¿hay alguna Verdad verdadera? Jesús nos dice que si nos mantenemos fieles a su palabra, seremos verdaderamente discípulos suyos y entonces conoceremos la verdad. ¿Cuál es esta verdad a la que se refiere Jesús? El Evangelio también nos dice que al descubrir esta verdad, seremos verdaderamente libres.  Jesus, yo quiero ser libre. Muchas veces me he sentido esclava de mis pecados.  Por favor muéstrame qué quieres decir sobre la verdad. ¿Cuál es esta verdad que me dará libertad? Ayúdame a ser fiel a tu palabra, ayúdame a seguirte tan cerquita que mis ojos se abran para ver este tesoro. ¿En qué parte de mi vida estoy viviendo mentiras? El diablo es el rey de las mentiras,  ¿que mentiras me estoy creyendo que me están lastimando? Que mentiras son raíces enredadas en mis tobillos que me tienen amarrada en un lugar sin dejarme mover? Abre mis ojos a la Verdad, Señor. Quiero ser libre. En este momento te pido que cortes esas mentiras que me agobian, para que por fin pueda caminar y seguirte. Abre mis ojos a la Verdad, te los entrego en este instante para que me ayudes a ver. Amén.  Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra. 

Dios Provee - Blessed Is She

Mientras asisto fielmente a Misa domingo tras domingo y trato sinceramente de caminar con nuestro Señor, puedo cansarme como lo hicieron los israelitas en la lectura de hoy. Escucho la palabra de Dios y recibo la Eucaristía pero la gratitud que una vez sentí se ha ido de mi corazón. Sintiéndome agobiada por las preocupaciones de la vida cotidiana, me quejo y pregunto por qué Dios parece tan lejano. Sin embargo, Dios provee. Incluso en nuestros peores fracasos y desilusiones, Dios provee. Dios ofrece la curación de nuestras heridas, su amistad para nuestra soledad y la fidelidad de su cruz a cambio de nuestra infidelidad. Dios no siempre elimina las fuentes de nuestro sufrimiento, pero hace el camino con nosotros, brindándonos lo que más necesitamos, si miramos en la dirección correcta. Lani Bogart aprendió por primera vez sobre el catolicismo mientras servía con su familia en Guatemala como misionera evangélica (1990 - 1996). Recientemente se mudó con su esposo diácono a Houston, TX. Allí,está rodeada por sus hijos adultos y nueve nietos y encuentra alegría en todas las cosas verdes y florecientes.

¿Ha llegado la hora? - Blessed Is She

Alguna vez te ha pasado que se te amontonan tantas cosas en la cabeza que sientes que vas a explotar? Yo los llamo mis “momentos volcán”. Las dificultades, malentendidos, lloraderas, chillidos, y cosas rotas de la vida se van acumulando y acumulando. La “magma” hierve más y más caliente hasta que todo arroja como lava de un volcán. Me acuerdo de uno de esos momentos en específico cuando estaba en el hospital con mi hijo pequeño. Se le había abierto el apéndice y estaba sufriendo de infección tras infección. Ya llevamos casi dos meses con lo mismo y no mejoraba. Y para colmo, rehusaba tomar su medicamento porque el sabor era asqueroso. Como mamá en mi tercer trimestre con otro bebé, y con tantas preocupaciones, ya no pude más. Empecé a llorar desesperadamente y no pude parar.  Después de calmarme, me acuerdo de haber rezado, “Dios, ya no puedo más. No te pido que me dés la fuerza, sino que Tú seas mi fuerza. Porque sólo Tú puedes.”    Capaz otros han llegado a un momento volcán semejante. Estamos en medio de la cuaresma y a veces sentimos que simplemente no podemos más. En el Evangelio de hoy dice, “Trataron entonces de capturarlo, pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.” Todavía no había llegado la hora para Jesús, y quizá no ha llegado nuestra hora tampoco, pero siempre es hora para orar y confiar, orar y confiar, pidiéndole a Jesús que sea nuestra fortaleza.  Tami Urcia es miembro de una familia católica muy grande. Ella y su esposo Peruano tienen cinco hijos pequeños y viven en Michigan. Durante su juventud, Tami pasó unos años como misionera en México y ha trabajado para la Iglesia casi toda su vida en diferentes capacidades. Ahora disfruta de un cambio de ambiente en una clínica médica cristiana. Ha sido traductora por más de 20 años.

Siempre fiel a sus palabras - Blessed Is She

"En tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desolación…” Estas son palabras de San Ignacio de Loyola tomadas de sus ejercicios espirituales. Me han ayudado mucho en momentos determinados de mi vida. Y las tengo presentes cuando las cosas del mundo me abruman o cuando siento que Dios está lejos o incluso que me ha olvidado, como nos dice en Isaías: “Sión había dicho: 'El Señor me ha abandonado, El Señor me tiene en el olvido…” Y la palabra clave aquí es “sentir”, porque a veces los sentimientos nos pueden engañar y cegar a las obras de Dios en nuestras vidas. En esos momentos cuando no veo más que mis propios sentimientos, o puedo quedarme allí en mi dolor o puedo hacer un acto de fe: acudir a mi Padre, llamando “¡Abba, Padre!” y pedirle la fe que tanto necesito. La fe es afirmar, libremente, que Él me ama de verdad, que todas las cosas sirven para el bien aunque no las entienda, que la promesa que Él me hace es verdadera y para siempre, que puedo confiar en Él con todo mi ser. Hermana, no sé cómo te encuentras en este día de cuaresma. No sé cómo van tus propósitos de ayuno, oración, y limosna. (¡Mucho ánimo!) Pero en medio de todo, te invito a bendecir a Dios y a afirmar su profundo amor por ti en todo momento. “¿Puede acaso una madre olvidarse de su criatura hasta dejar de enternecerse por el hijo de sus entrañas? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti", dice el Señor todopoderoso.”  Hermanas, confiemos en Él y recordemos su gran promesa para nosotras, siempre.  Ashleigh Ladner es hermana, amiga, madrina, tía, y profesora de secundaria, y sobre todo, hija amada de Dios. Después de unos años viviendo en España, ha vuelto a sus raíces en New Orleans, Louisiana. Le encanta viajar y conocer lugares nuevos, leer, un buen espresso, y los girasoles, y sus modelos a seguir en la vida incluyen santa María Magdalena, san Ignacio de Loyola, san Juan Evangelista, y santa Teresa de Jesús.

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Jesús es el Maestro Sanador - Blessed Is She

Lee las lecturas aquí La lectura de hoy nos habla de un hombre que por 38 años permaneció enfermo. Sin embargo, el hombre no perdió la esperanza de ser curado aún cuando no le era posible a él solo sumergirse en el agua.  Qué fe tan grande la de ese hombre, aunque tal vez un poco desubicada ya que el hombre creía que era el agua lo que podría sanarlo. Y también sólo dependía de sí mismo para poder lograr su propia sanación. Hace 10 años mi doctora me dijo que mi azúcar estaba elevada y me dio un diagnóstico de diabetes. Me recetó unas pastillas y me dijo que tendría que ver a una nutricionista para aprender a comer de manera que controlara el azúcar. Para mi fue un shock ya que también me dijo que no había ninguna cura para la diabetes y que tendría esta enfermedad para el resto de mi vida. No podía aceptarlo a un inicio y después de seguir sus instrucciones y hacer unos cambios de vida empecé a llenarme de fe que si podría encontrar una manera de curarme.  Empecé una búsqueda larga de diferentes remedios, dietas, personas especializadas y diferentes tratamientos, pero entre toda mi búsqueda nunca se me ocurrió acudir a Dios para que me ayudara. No pensé en ir al Maestro Sanador, el Todopoderoso que todo lo puede sanar con sólo una mirada. Sólo dependía de mí misma para encontrar esa cura que me evadía para sanarme.  Hace unos meses asistí a un evento de sanación donde recibí oración y aunque yo no les hablé de la condición de diabetes, la mujer que rezó por mí le pidió a Jesús que me sanara mi problema de azúcar. Sentí en ese momento que Dios siempre está conmigo, sentí su gran amor por mi y que Él sabe todas mis necesidades hasta de esa condición con la que no acudí a Él.  Todavía estoy en proceso de sanación pero ya no dependo de mí para encontrarla. Tengo muy claro que con Dios todo me es posible. Y mientras sigue siendo muy importante llevar una dieta saludable, hacer ejercicios y tomar los medicamentos necesarios, lo más importante es mantenerme dependiente de Jesús. Todo lo que hago se lo entregó a Él.  Jesús en Ti deposito toda mi confianza y mi fe.  Brenda Pineda reside en el sur de California con sus 3 hijos y su esposo. Es una Health y Life coach certificada. Actualmente por obra del Espíritu Santo trabaja para su Iglesia Parroquial. Sus pasiones incluyen el desarrollo personal y espiritual, la salud holística, y ayudar a los demás a encontrarse con ellos mismos y con Dios. Aparte de pasar tiempo de calidad con su familia (su lenguaje de amor), su pasatiempo favorito es compartir lo que Dios está obrando en la vida con una buena amiga mientras disfrutan una tazita de té. 

La fidelidad de San José y del Padre - Blessed Is She

¡Feliz Solemnidad de San José! San José, el padre adoptivo de Jesús, es el miembro de la Santa Familia con el cual mejor podemos identificarnos. San José es imperfecto y es pecador, pero también es conocido por su virtud, su pureza y su fe. En el Evangelio de hoy, José, en obediencia a Dios, acepta su rol en el plan del Señor. María concibe y después da a luz al Hijo de Dios, pero José le da Su ascendencia (desde Abraham y Adán) y Su nombre santo. Provee para nuestra Madre y para Jesús como carpintero. Además, escucha al Señor y pone en acción lo que Él le pide. Así como San Juan en la Crucifixión acepta y trae a María a su casa, San José lleva a María a su casa. No deja a María y Jesús solos.  A veces es difícil confiar en los planes del Señor con nuestras familias, necesidades y vocaciones. Sin embargo, tenemos que recordar la lealtad del Señor y todo lo que ha hecho por nosotras. Es fiel y siempre cumple Sus promesas y planes. Y así como nuestro Padre Eterno es fiel, San José también es fiel y ayuda a cumplir la promesa que Dios le hizo a Abraham: por su fe, Jesús viene de su descendencia.   Hermana, recemos hoy:  San José, te pedimos que acerques a nuestros padres, sacerdotes, tíos y parientes quienes son padres biológicos o espirituales al corazón de Jesús y del Padre. Amén. Alexandra Geigel vive en Centreville, Virginia y tiene padres de Guatemala y Puerto Rico. Estudia español en la universidad y es líder de un grupo de estudio bíblico para mujeres universitarias. Le encanta leer la Biblia, escribir historias, tocar su ukelele y ver películas con su familia.

Él es el único Señor. - Blessed Is She

“El Señor, nuestro Dios, es el único Señor.” Mc 12,29 ¿Qué significa amar al Señor con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con todas mis fuerzas? ¿Cómo se ve esto y cómo se hace? Estas son las preguntas que nacen de mi corazón cada vez que leo el evangelio de hoy. En teoría entiendo el mensaje, pero en práctica es mucho más difícil.   Mi realidad es que soy una persona a la que le cuesta mucho confiar en la gente y quiera o no, esto se transfiere a mi relación con Jesús.   Si me preguntas si quiero seguir a Jesus, mi respuesta es “sí”, pero la verdad es que día a día aún batallo para darle todo mi corazón, alma, etc… Al leer el evangelio de hoy tuve la tentación de frustrarme y hacerme las mismas preguntas de siempre, pero mejor le pedí al Espíritu Santo que me ayudara a encontrar lo que Él quería decirme.  La frase que me recalcó fue: “El Señor, nuestro Dios, es el único Señor” El Señor es el único… Él es el único que sabe lo que necesito, el único que conoce mis deseos, el único que puede hacer cambios en mi vida, el único que me puede salvar. Él es el único que puede sostener todo mi corazón, toda mi alma, toda mi mente y todas mis fuerzas. ¿Si no se los doy a Él, entonces a quién? Él es el único Señor. Por medio del evangelio el Señor me recordó hoy que Él es digno de mi confianza y que no necesito tener miedo de amarlo con mi vida entera porque Él es el único Señor, mi Dios. Él no me decepcionará y si yo lo amo con todo lo que soy podré entonces recibir todo lo que Él es.   Bio: Airam Gonzalez es originalmente de El Paso, TX pero ha vivido en Gilbert, AZ por los últimos 8 años.  Ella creció en una casa bilingüe en una familia de 7 personas y aunque siempre ha sido católica no fue hasta después de terminar la universidad que en realidad tuvo una conversión y se acercó a la iglesia.  Hoy trabaja en una iglesia en Chandler, AZ con el Ministerio de Jóvenes y en su tiempo libre le gusta hacer manualidades especialmente tejer y hacer joyería.  También participa en varios ministerios de Música en el área de Phoenix y le gusta componer canciones.  

Un Dios Que Cumple - Blessed Is She

Después de más de 26 años de servicio en una diócesis, mi esposo y yo estamos comenzando de nuevo en un lugar donde las únicas personas que bien conocemos son miembros de nuestra propia familia. Estoy tentada a ver los cambios como una gran pérdida, como si todo lo que construimos en nuestra vida anterior fuera en vano. Pero las palabras de Jesús en el evangelio de hoy revelan el corazón del Padre. “No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud.” Vemos en estas palabras que Dios nuestro Padre no destruye lo anterior, sino que lo lleva a su cumplimiento. En Cristo podemos estar seguras de que nuestras experiencias previas no se desperdiciarán, sino que Él las usará para construir lo que viene después. Hermanas, cuando seguimos a Jesús podemos confiar en el corazón paterno de Dios. Él no pondrá fin a todo lo bueno que vino antes, pero hará que sea aún más lo que siempre estuvo destinado a ser. Lani Bogart aprendió por primera vez sobre el catolicismo mientras servía con su familia en Guatemala como misionera evangélica (1990 - 1996). Recientemente se mudó con su esposo diácono a Houston, TX. Allí,está rodeada por sus hijos adultos y nueve nietos y encuentra alegría en todas las cosas verdes y florecientes.

El poder del perdón - Blessed Is She

Soy la persona más terca que conozco. Si me hace enojar alguien, si me lastima alguien, quiero ir días con rencor sin perdonarle. Pero un don que Dios me ha dado es que después de muy poco tiempo enojada, ya me siento mejor y no quiero seguir con ese peso del rencor. Mis emociones cambian. La mente no cambia…quiero seguir enojada, pero ya no puedo.  Al reflexionar en esta gran bendición, después de más de veinte años siendo así, me di cuenta de que eso es solamente la mitad de lo que es perdonar. Jesús en el Evangelio de hoy nos dice que tenemos que perdonar a nuestro hermano setenta veces siete. Y no sólo eso – tenemos que perdonar de corazón.  ¿Setenta veces siete? Yo, fácilmente, puedo perdonar para no sentirme mal. Pero eso es para mí. El perdonar de corazón viene de la humildad – de querer lo mejor para la otra persona. El orgullo es algo que se me hace difícil dejar a un lado. Ahorita que tengo mejor relación con Dios, estoy trabajando en perdonar a personas por cosas de hace años.  El Señor nos ama y quiere sanar el corazón para que podamos perdonar de corazón. El Señor quiere darnos todas las herramientas para hacer lo que nos pide. Por eso nos mandó su Espíritu Santo. Pero tenemos que abrir nuestros corazones a Él, a su Espíritu, y al perdón para poder después perdonar de corazón. Este tiempo de cuaresma es un tiempo de sacrificios. Usa este tiempo para reflexionar en los que te han dañado. Los que te han causado problemas o traumas. El rencor – la venganza – no te va a sanar. Sólo Dios puede. En esta cuaresma, practica el sacrificio del orgullo y del rencor para poder abrir tu corazón y recibir la sanación de Dios. Y así ser capaz de perdonar de corazón a tu hermano.    Jacqueline Sevier es de Tyrone, GA. Está esperando, con mucha emoción, su boda el año que viene. Aunque creció en escuelas católicas, no fue hasta finales de su tiempo en universidad que tuvo una conversión de corazón, y empezó a redirigir su vida hacia Dios. Es cantante y canta en el coro de su parroquia, donde conoció a su futuro esposo. Ha aprendido mucho de la comunidad hispana de su parroquia, que apenas empezó a conocer cuando conoció a su novio. En su tiempo libre, le gusta sentarse en un café tomando un cafecito, cocinar con su novio, comer tacos, y cantar (siempre).

Él es más grande que nuestras emociones - Blessed Is She

LEE LAS LECTURAS DE HOY AQUÍ Muchas veces seguir al Señor significa no poner excusas cuando Él nos pide algo. Pero es fácil caer en la tentación de creer que ser buen cristiano significa seguir órdenes y no cuestionar nada. Las lecturas de hoy me recuerdan que mis emociones no son más grandes que Su gracia y no deben guiar mi vida.  En el Evangelio, Jesús nos llama a recordar a Naamán. Naamán es una persona frustrada y con dudas pero no cierra su corazón. Naamán no se esconde detrás de sus emociones e ideas. El enfrenta su incredulidad y por eso puede recibir la sanación que tanto desea.  Los que estaban en la sinagoga eran judios “ideales”, pero les faltaba una mente y un corazón abiertos. Al estar cara a cara con palabras que para ellos no tenían sentido, se cerraron y se llenaron de ira. En cambio, Naamán escucha las palabras del profeta Eliseo y, cuando se enoja, enfrenta sus sentimientos y le entrega sus planes a Dios. Él escucha a sus criados y se abre a la gracia y sanación del Señor. A pesar de su reacción, se deja sorprender por un plan de amor que excede todo su conocimiento (Efesios 3,19).   Hermanas, frustrarse o ponerse triste ante Dios no es malo. Jesus quiere que nos entreguemos totalmente, no sólo las partes que nosotras pensamos que Él quiere. Tenemos que relatar todo nuestro corazón al Señor y, como Naamán, darle espacio para que responda. El no tiene miedo. Nuestras emociones no son demasiado para Él. Solo así podremos renunciar a nuestra voluntad y aceptar la sanción y el amor de Cristo.    Joanna nació en Venezuela y fue criada en Miami donde aprendió a hablar “Spanglish”. Le encanta la playa, viajar y la repostería saludable. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió.

La Piedra Angular - Blessed Is She

LEE LAS LECTURAS DE HOY AQUÍ El Evangelio de hoy me trajo un cálido recuerdo de mi padre, quien se dedicó al diseño y construcción de casas. Él me explicaba lo que era la piedra angular en un arco de medio punto: “Es la piedra más importante, justo la del centro, la que permite al arco mantenerse en pie”, me decía.  Con esto en mente, observo lo que se toma como importante en la época en la que vivo. El mundo de hoy desecha fácilmente los valores del Evangelio y da más importancia a la estabilidad económica, al estatus, a la fama, a la autorrealización, al éxito profesional, a la presencia en redes sociales o al bienestar, entre muchos otros.  Todas estas cosas son buenas y deseables, sin duda, pero el problema viene cuando las colocamos como piedras angulares en nuestra vida y pretendemos que sean esos valores lo que sostengan nuestro arco de existencia.   Hoy, el Evangelio me recuerda que sólo Jesús es la verdadera piedra angular. Que cuando es Él el centro de mi arco, éste no se cae aunque la tierra tiemble. Los demás valores pueden ser otras piedras a perseguir en nuestra vida, pero sólo Cristo como piedra angular puede garantizar el éxito de la construcción de nuestra existencia. A través de la historia, muchos le han desechado equivocadamente. Estamos invitadas a ser hábiles constructoras de nuestra vida. Elijamos como piedra angular al Hijo de Dios que es el camino, la verdad y la vida. Teresa Salmerón nació en la Ciudad de México, donde creció en una familia católica practicante y donde formó la suya propia. Ha tenido la oportunidad de vivir en varios países como Chile, Venezuela, México y Estados Unidos. Actualmente reside en Ohio, donde ha vivido desde hace 11 años y donde trabaja como traductora y maestra de español. Teresa tiene 3 hijos adultos a los que ama profundamente. Dos de ellos acaban de recibir el Sacramento del Matrimonio. Para ella, su Fe Católica es muy importante: ha sido catequista y facilita el estudio Bíblico de un grupo de mujeres de su parroquia. A Teresa le gusta mucho bailar, leer, cocinar y convivir con su familia y amigos; y se siente profundamente agradecida por el infinito amor de Dios.

Compasión y Confianza - Blessed Is She

LEE LECTURAS DE HOY AQUÍ Hace muchos años, estaba en una charla sobre las obras de misericordia corporales y el orador, que ahora es mi compadre, habló de la lectura del Evangelio de hoy. Explicó que Dios no esperaba que el hombre rico resolviera la pobreza o la enfermedad en todo Jerusalén o el Medio Oriente o el mundo; Dios simplemente quería que el hombre rico cuidara del hombre que yacía a su puerta, sufriendo. Esto me llamó la atención de inmediato. Como alguien que siempre ha estado interesada en las noticias y los comentarios políticos, puedo desanimarme fácilmente cuando veo el estado del mundo. A veces parece que, cada día, las cosas están empeorando de una forma u otra: violencia en nuestras ciudades, desprecio por la dignidad humana, etc. La gente se vuelve tan optimista en torno a las elecciones y luego sus esperanzas se derrumban. Las palabras de mi compadre me recuerdan a Santa Madre Teresa quien dijo: “Si quieres cambiar el mundo, ve a casa y ama a tu familia”. Creo que el Evangelio de hoy nos pide que miremos a las personas en nuestras vidas que, en este momento, sufren y que mostremos compasión como Nuestro Señor hizo por nosotros al asumir nuestra humanidad. Tal vez no pueda resolver el problema, pero puedo acompañarlos en su sufrimiento. Podrías estar pensando: “¿Qué pasa con esos problemas de nivel macro? ¿Se supone que no debemos hacer nada al respecto? Aquí miramos a la Iglesia que nos instruye a ser buenos ciudadanos dondequiera que estemos plantados: trabajar por el bien común, votar, escribir a los políticos, etc. Pero creo que las demás lecturas de este día nos recuerdan mantener un sano equilibrio de no confiar en los poderosos de este mundo, sino de poner nuestra confianza en Dios uniendo el trabajo que hacemos con oración y confianza en la victoria de Cristo sobre el pecado y el mal que provocan el sufrimiento que vemos a nuestro alrededor. Ser dichosas porque confiamos en el Señor. Señor mío, Jesús, ayúdame a ver a los Lázaros en mi vida y a tener el valor de mostrarles compasión, especialmente cuando prefiero huir de la Cruz. Señor, ayúdame a confiar en Tu victoria cuando los problemas de este mundo parecen tan grandes. Espíritu Santo, recuérdame que no importa lo que vea, la oscuridad nunca podrá vencer a la Luz de Cristo. Christy Vaissade creció en Brooklyn, Nueva York, hija de padres inmigrantes de la República Dominicana. Ha sido el deseo personal de Christy traer a otros a conocer la misericordia y el amor de Dios que ha cambiado y está cambiando su vida desde la joven edad de trece años. Christy es maestra de teología de secundaria, catequista, y cantora en su parroquia local. Ella y su esposo, Michael, viven en Nueva Jersey con su cachorro Pembroke Welsh Corgi, Daisy. Le encanta cocinar, ir al gimnasio, y pasar tiempo con sus sobrinos y ahijados.

El Maestro Nos Enseña a Orar - Blessed Is She

Acaba de terminar mi última clase del día y mis estudiantes ya se han ido. Suena mi teléfono. Es la alarma recordándome de rezar el Memorare, como tengo la costumbre de hacer todos los días a esa hora, pero estoy agotada, tengo tantísimas cosas en la cabeza, tantísimas cosas que todavía tengo que hacer antes de ir a casa… Si estoy siendo honesta, lo primero que me apetece es sentarme en mi escritorio y pasar un rato scrolling por las redes sociales, como si me fuera a dar el descanso que tanto anhelo. Y una tras otra vez que recurro a otra cosa que no sea Cristo cuando siento que no puedo más, acabo más inquieta, más cansada, más… vacía.  Pero las veces que vuelvo mi corazón a Jesús en la oración es cuando encuentro descanso de verdad porque, como dijo San Agustin, “Nos has hecho para ti, Señor, y nuestro corazón estará inquieto hasta que encuentre descanso en ti.”  Sólo Él me puede llenar el vacío en mi corazón cuando nada más me satisface. Es a Él quien estoy buscando en realidad cuando busco descanso y sosiego; y al fondo, cuando busco ser amada de verdad.  El Buen Pastor ya nos está esperando con los brazos abiertos. Ya sabe lo que nos hace falta.  Hermana, en el Evangelio de hoy Jesús nos invita a acercarnos a Él en la oración. Donde estemos. Justo como estemos. Te invito a rezar tal como nuestro Maestro nos enseñó: con el Padre Nuestro. Detente en cada palabra. Disfruta de estar con Él, sencillamente, sin muchas palabras, y al mismo tiempo, llena de Su presencia. Ashleigh Ladner es hermana, amiga, madrina, tía, y profesora de secundaria, y sobre todo, hija amada de Dios. Después de unos años viviendo en España, ha vuelto a sus raíces en New Orleans, Louisiana. Le encanta viajar y conocer lugares nuevos, leer, un buen espresso, y los girasoles, y sus modelos a seguir en la vida incluyen santa María Magdalena, san Ignacio de Loyola, san Juan Evangelista, y santa Teresa de Jesús.

Qué fuerte. - Blessed Is She

LEE LECTURAS DE HOY AQUÍ Una parte de las lecturas de hoy que me llamó la atención es el salmo, “Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados. (Salmo 50,21) Qué fuerte. Me recuerda a una vez cuando Mary, la coordinadora del grupo de jóvenes, cuando yo asistía, dijo que el Padre disciplina a todo hijo que ama. En ese momento se me hacía algo difícil de entender. Cuando pensaba en la disciplina, pensaba en el castigo. Y pensar que Dios algún día haría eso conmigo, no me gustó. Me daba miedo.  Después, Mary explicó que Él nos disciplina porque nos ama. Nos ama tanto que nos revela cuando estamos mal, cuando vamos por un camino que no es correcto y cuando nos estamos equivocando.  “¿Crees acaso que yo soy como tú?” Me alegra que el Padre no sea como yo. A veces ignoro mis debilidades, especialmente esas que me pueden llevar a pecar, por lo difícil que es afrontarlas y entregarlas. A veces estamos tan disociadas de nuestra realidad que somos ignorantes a esas debilidades.  Sin embargo, conforme vamos madurando en nuestra vida cristiana, el Padre, por su bondad, nos revela estas cosas. No para hacernos sentir mal, sino para ser más conscientes de nuestros actos y hacia adónde vamos. (Aunque quizás sintamos arrepentimiento por algunas cosas, pero esto es bueno). De esta forma podremos ver el camino de la salvación de la que habla el salmo del día de hoy.  Dulce Aguirre creció como católica “por cultura” y se encontró, dulcemente, por primera vez cara a cara con el Señor durante un ensayo en el coro de su parroquia a la edad de 14 años. Ha sido la única católica practicante en su familia desde ese tiempo (hasta hace poco). Su modo de oración favorito es cantar y tocar la guitarra. Le encanta caminar en los parques y ver la belleza de la naturaleza, especialmente sentir el aire bajo la sombra de los árboles. Sus santos favoritos son Padre Pio, Santa Faustina, San Rafael Arcangel, Santa Hildegarda de Bingen y San Ignacio de Loyola.

Paciencia con los defectos de los otros - Blessed Is She

¡Ay, qué difíciles son estas palabras! Por si acaso no me conoces, soy muy perfeccionista, y ser misericordiosa con los miembros de mi familia se me complica muchísimo. Hay días en que siento que mi esposo no puede hacer nada bien y me deja con todas las cargas a mi. Otros días, siento que le he explicado cien veces a mis hijos que no es bueno pelear, pero se siguen agrediendo como gatos y perros.  Pero entonces, cierro los ojos y recuerdo el momento en que entendí lo que es la misericordia. Cuando vivía en una comunidad católica en Roma, todos teníamos servicios que debíamos hacer para la comunidad. Un mes, mi servicio era levantarme temprano y preparar el café y el desayuno para la comunidad. Pero muchos días olvidaba poner mi despertador y no me despertaba a tiempo para hacer mi servicio. Entonces iba a la cocina cuando faltaban 20 minutos para la alabanza matutina, y encontraba a otros miembros de la comunidad estresados preparando la comida rápidamente. Nadie iba a poder desayunar por mi culpa. Debes imaginarte que después de que esto pasó una vez, me empecé a despertar temprano.  ¡Pero no! Esto pasó muchas veces. Y lo que más me tocó el corazón de esta experiencia fue que nadie me gritó y me dijo que era una egoísta irresponsable. Nadie me llamó la atención por no hacer mi servicio una y otra vez. En cambio, me daban amor, y hasta uno de mis hermanos empezó a despertarse más temprano por si acaso yo me olvidaba. Esta fue la primera vez en mi vida que viví tanta misericordia. Un día en adoración comencé a llorar porque por fin había vivido en carne propia la misericordia de mi Padre. Así es la misericordia de nuestro Padre. Él espera pacientemente a que nosotras comencemos a cambiar. Es más, cuando seguimos equivocándonos, manda soluciones para ayudarnos y resolver los problemas que nuestras faltas han causado. Así de grande es su amor, y de este tamaño debe ser nuestro amor por aquellos en nuestra vida. Entonces, en este tiempo de cuaresma esta es mi oración:  Padre, ayúdame a ser tan misericordiosa con mi familia como Tú lo eres conmigo. Ayúdame a aguantar con paciencia y amor los errores de mi marido. Ayúdame a amar a mis hijos a través del proceso que ellos tienen en comprender algo. Para mí es imposible, pero nada es imposible para Ti. Te pido que ese Viernes Santo yo pueda morir a mi falta de misericordia y caridad, y pueda resucitar junto a ti con un corazón nuevo, un corazón lleno de fuego y misericordia para los otros. Amen.   Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra.

El Poder Transformador del Sufrimiento - Blessed Is She

Lo que Jesús nos está diciendo a ti y a mí es esto:  “Sí, habrá sufrimiento en esta vida, pero recuerda que he vencido el sufrimiento, por lo tanto, si realmente crees y confías en mí, aunque pases por el sufrimiento, no te destruirá”.  Y la razón por la que no te destruirá es porque con Jesús todo es posible. Cuando no vemos una salida a una situación, él está allí para mostrarnos el camino. Jesús mismo nos preparará para pasar por todas esas pruebas y tribulaciones que seguramente se nos presenten a lo largo de nuestro camino de vida. 

¿Cómo perdonamos cuando se siente imposible? Un buen lugar para comenzar es meditando en los sufrimientos de Jesús en la cruz y su oración: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen". Hermana, esta Cuaresma, trae a Jesús cualquier falta de perdón que encuentres en tu corazón. El que perdonó a sus abusadores te mostrará el camino para perdonar.