Proclama Mi Alma

Honestidad radical - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY “Ten compasión de mí, pues clamo a ti, Dios mío, todo el dia….” (Salmo 85, 3) No puedo contar las veces que le he pedido al Señor que tenga compasión de mí. Muchas veces siento que soy demasiado o necesito mucho de Él, especialmente cuando le estoy sirviendo. Me siento tan pequeña y frustrada que mis propios sentimientos hacen que clame al señor sin cesar. En estos momentos, en vez de entrar más profundamente en mi pobreza espiritual, quiero correr y estar lejos de mi propia mente y corazón.  Me gusta pensar que en la primera lectura de hoy, Jonás estaba teniendo uno de esos días… o quizás una temporada. Una de esas etapas donde se preguntaba por qué había respondido al llamado del Señor a ser profeta. Los capítulos anteriores nos revelan que Jonás no llegó a Nínive fácilmente. Tuvo que lidiar con sus sentimientos durante el proceso, aunque aceptó el plan de Dios. Jonás siguió luchando contra Dios y sí mismo. Incluso llegó a decirle al Señor que prefería morir a vivir (Jonás 4, 3).  Al principio pensé que era un comportamiento malcriado. Pensé que porque le había dicho “Si” a Dios no tenía derecho a quejarse, pero después de reflexionar un poco más veo la belleza de su respuesta. A pesar de su corazón y mente frustrada, Jonás sigue participando en el plan de Dios, sigue dando sus frustraciones con honestidad radical al Señor y participa en Su plan. Papá Dios no quiere soldados que sólo sigan Sus órdenes sino hijos que le entreguen sus corazones (y hasta mal genio) para poder tener una relación auténtica con Él.  Hermanas, hoy las invito a reflexionar en las partes de su vida donde están frustradas o bravas; esas partes donde le hemos dicho “Si” al Señor pero seguimos batallando. Vamos a decirle todo, incluso si estamos molestas. Pero a la misma vez que roguemos que “tenga compasión" (Salmo 85, 3), nos enseñe como Su plan siempre es más grande.  Como Jonás, Él nos llamará a un estándar más alto. Si le pedimos que tenga compasión de nosotras, nos dará la gracia para seguir obedeciendo y creciendo. Dios nos ama demasiado para dejarnos con corazones pequeños.  // Joanna nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. Próximamente, va a servir como misionera con NET Ireland. Para apoyarla en la misión haz click aquí (https://www.netministries.ie/missionaries/joanna-valencia).

Sólo una cosa es realmente necesaria - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY En el mundo tan complejo en el que vivimos, la preocupación por las muchas responsabilidades que tenemos puede llegar a ser abrumadora. Usualmente, las personas responsables y trabajadoras se sienten muchas veces saturadas; ya sea porque tienen muchas responsabilidades o simplemente porque quieren hacerlas extraordinariamente bien.  Siendo una ansiosa perfeccionista en recuperación, cada vez que en el pasado escuchaba las palabras de este Evangelio: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan” sentía inevitablemente una punzada en el alma porque, en general, me identificaba con ella y me confundía que aparentemente nuestro Señor no valorara sus esfuerzos y su dedicación.  Con el paso del tiempo, caí en la cuenta de que estaba malinterpretando las palabras de Jesús. Él santifica y aplaude, por decirlo así, todos nuestros afanes, pero quiere recordarnos que hay una sola cosa que es realmente indispensable para vivir plenamente: Su presencia en nuestra vida y el tiempo que dedicamos a conectar con Él. Todo lo demás, incluyendo las responsabilidades, son cosas limitadas y pasajeras, que si no están unidas a la fuente de la vida, pueden perder su verdadero sentido.  El tiempo que una pasa en contacto consciente con nuestro Señor infunde significado, trascendencia, y sentido a todo lo que hacemos. Es en esa relación íntima y relajante con Dios donde una se nutre, donde caes en la cuenta de que no enfrentas los retos sola y por ende, donde las responsabilidades toman su verdadero tamaño, de manera que no terminen por aplastarnos. Hermanas, creo que por fin entendí que no es que tengamos que ser como María o ser como Marta, el propósito es no olvidar o posponer la mejor parte: la convivencia con Él.   // Teresa Salmerón nació en la Ciudad de México, donde creció en una familia católica practicante y donde formó la suya propia. Ha tenido la oportunidad de vivir en varios países como Chile, Venezuela, México y Estados Unidos. Actualmente reside en Ohio, donde ha vivido desde hace 12 años y donde trabaja como traductora y maestra de español. Teresa tiene 3 hijos adultos a los que ama profundamente. Ha sido catequista y actualmente facilita un estudio Bíblico de un grupo de mujeres de su parroquia. A Teresa le gusta mucho bailar, leer, cocinar y convivir con su familia y amigos; y se siente profundamente agradecida por el infinito amor de Dios.

“El plan más perfecto de Dios” - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY “En el peligro grité al Señor y me atendió.” (Jonás 2, 2) Cuando escuché por primera vez la historia de Jonás, la vi desde un lugar de gran superioridad pensando,  "¿Cómo pudo Jonás ser tan cobarde?" Después de estudiar un poco, llegué a comprender que Dios lo estaba enviando a hablar con los asirios poderosos. Eran una superpotencia pagana y Jonás tuvo que ir a predicar un mensaje en nombre del único Dios verdadero a una cultura que creía lo contrario. ¡No es de extrañar que tomara un barco en la dirección opuesta! El llamado de Jonás se parece mucho al nuestro. Vivimos en una sociedad relativista con una cultura que está en contra de nuestra fe, pero como ocurre con los cristianos de todas las épocas, estamos llamadas a proclamar el Evangelio. En teoría, esto suena bastante simple, pero ¿qué hacemos cuando estamos sentadas en la sala de espera del médico y vemos anuncios en las paredes contrarios a la fe o cuando estamos en el salón de belleza y escuchamos a una amiga aconsejando a otra amiga a la cohabitación? Se vuelve más fácil entender a qué se enfrentaba Jonás (aunque el resultado para nosotras podría ser una conversación enojada o ser bloqueada en las redes sociales, mientras Jonás enfrentaba vida o muerte). La forma correcta de responder de una situación específica a otra requiere la guía del Espíritu Santo, ayuda de nuestro ángel de la guarda, y un ejercicio de la virtud de la prudencia, pero creo que el Evangelio de hoy debería darnos una pista de cuál debería ser nuestra disposición. El mensaje de la cultura que es opuesta a lo que Dios ha revelado en las enseñanzas de la Iglesia puede hacerle daño a mi prójimo ahora y en la eternidad.  Esta preocupación del buen samaritano debería ser la que me mueva a querer mostrarles el plan más perfecto de Dios. No debería tratarse de tener razón o ganar, sino sinceramente la preocupación por todos aquellos, incluyendo yo misma, que resultan heridos por la cultura. A veces este amor nos motivará a hablar, a veces la prudencia dictará que es nuestro lugar orar; pero de cualquier manera, debería conmovernos. Ninguna de nosotras ha estado a la altura de esto a la perfección, así que gracias a Dios por Su misericordia que me permite decir con Jonás, “En el peligro grité al Señor y me atendió.” // Christy Vaissade creció en Brooklyn, Nueva York, hija de padres inmigrantes de la República Dominicana. Ha sido el deseo personal de Christy traer a otros a conocer la misericordia y el amor de Dios que ha cambiado y está cambiando su vida desde la joven edad de trece años. Christy es maestra de teología de secundaria, catequista, y cantora en su parroquia local. Ella y su esposo, Michael, viven en Nueva Jersey con su cachorro Pembroke Welsh Corgi, Daisy. Le encanta cocinar, ir al gimnasio, y pasar tiempo con sus sobrinos y ahijados.

¡Oídos para escucharte, Señor! - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  “El que los escucha a ustedes, a mí me escucha; el que los rechaza a ustedes, a mí me rechaza y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado". (Lucas 10,16) Desde que somos niñas, nuestra voluntad se va formando. Recuerdo siendo pequeña escuchar los consejos de mi mamá o de mis familiares diciéndome que esto es mejor que eso o que no hagas eso que te puedes caer o golpear, etc. Creo que todas, siendo niñas o adolescentes, hemos creído  en muchas ocasiones que hacer nuestra voluntad es la mejor opción. A veces, no queremos escuchar lo que otras personas nos dicen. Pero con los años aprendemos que los consejos recibidos pueden ser adecuados o no; y es nuestro discernimiento el que nos llevará a tomar la decisión correcta. Con esta idea y reflexionando sobre el Evangelio del día de hoy, me pregunto: “¿Cuántas veces yo no he escuchado lo que el Señor me está diciendo?, o ¿cuántas veces lo he rechazado y no me he dado cuenta?” Nuestras vidas están finamente diseñadas por el Señor para poder percibir Su Santo Espíritu, si prestamos atención. Ahora la gran interrogante es: ¿Cómo puedo afinar mi oído para escucharlo mejor? Leyendo un poco sobre Santa Catalina de Génova en sus reflexiones sobre el libre albedrío, ella nos dice, “A cada uno se le otorga gracia y luz suficiente para que, haciendo lo que está a su alcance, pueda salvarse, solo dando su consentimiento a la obra de Dios […] Dios hace casi todo, habiendo consentimiento por parte del hombre. Si este se deja conducir, Dios lo conduce y lo encamina a la perfección que le tiene destinada.” Hermanas, siguiendo los consejos de Santa Catalina, hoy nos invito a darle consentimiento a Dios para que nos otorgue la gracia de escucharlo y caminar en Su voluntad. El día de hoy démosle al Señor, en el silencio de nuestros corazones, total consentimiento para que obre en nuestras vidas y Su voluntad sea clara a nuestros ojos. // Clara Holeyfield nació y vivió hasta los 28 años en su amado Perú, donde su familia y educación le enseñaron a amar a nuestro Señor y a la virgen María, a quien ella llama "Mamita". Clara es traductora y docente de inglés como segunda lengua. Actualmente, ella reside en Arizona, Estados Unidos con su esposo Samuel, con quien cada día anhelan y se esfuerzan por poner siempre primero a Jesucristo en su día a día. El rosario los ha acompañado desde el inicio de su relación y la consagración a María ha sido una de las mejores decisiones que ambos hayan tomado.

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Memoria de Nuestra Señora del Rosario - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY “El rosario es el arma de estos tiempos.” San Padre Pío El rosario es un arma para el bien y contra el mal. Está basado en las Escrituras y nos habla de la vida de Jesús. Ayuda a mantenerse alejada del pecado y trae la paz. Y fue rezado por muchos santos, acercándolos a Jesús a través de María. Las diferentes razones por las que el rosario es una forma poderosa de oración pueden continuar, pero ¿y si te dijera que también puede detener una batalla? Esto es exactamente por qué hoy reconocemos la Memoria de Nuestra Señora del Rosario en nuestra querida Iglesia gracias al  Papa San Pío V. En 1571, el papa animó a todos los cristianos a rezar el rosario por la victoria de la batalla de Lepanto, que tenía como objetivo ganar territorio; la Liga Santa (una fuerza naval militar cristiana) y los turcos otomanos, unos contra otros. Comenzó a tener muchas bajas, y el Papa Pío V se comprometió a rezar con el arma espiritual del rosario. La Liga Santa luchó y Europa se salvó de ser invadida por el islam y una multitud de esclavos fueron liberados. Nuestra Señora intercedió poderosamente mediante la devoción del rosario, y en acción de gracias el Papa San Pío instituyó el 7 de octubre como Memoria de Nuestra Señora del Rosario. Fui atraída por el rosario cuando realmente me sumergí en ser católica practicante durante mi vida adolescente, y desde entonces se ha convertido en mi forma favorita de oración y meditación, hasta el día de hoy. Recientemente oré una novena de 54 días por circunstancias en mi vida con las que simplemente no sabía qué hacer. Mis peticiones fueron respondidas, no cien por cien como me imaginaba, sino según la voluntad de Dios. Y por eso el rosario es mi arma preferida; me ha librado del pecado, tentación, ansiedad y me ha dado tanta paz, alegría, fortaleza y hasta milagros. Reza el rosario, hermana mía, con toda tu fe y corazón, confiando que tus oraciones están siendo llevadas a Jesús a través de Maria. // Paulina Cambron es católica de nacimiento, hija, hermana, madrina, consejera universitaria, recién casada, pero su título favorito es la hija amada de Cristo. Nacida y criada en el área de Greater Palm Springs, realmente atrajo su propia relación con Dios cuando tenía 18 años en su primer retiro para jóvenes. Desde entonces, ha servido en diferentes ministerios en su parroquia, pero su favorito es trabajar con la juventud. Hoy, dirige una comunidad de fe de mujeres llamada Devoted to Proverbs 31, y continúa sirviendo al Señor en retiros como misionera en el Programa Misionero del Valle en Coachella CA, donde hombres y mujeres se encuentran con Dios. La pasión de Paulina en el fondo radica en ayudar a los demás y compartir sobre la belleza de su fe católica y lo que Dios ha cumplido en su propia vida…. mientras disfruta de una taza de té. 

Hechas para el amor - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY "Te seguiré a donde quiera que vayas. “ Jesús le respondió: "Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza". (Lucas 9, 57-58) “Los caminos del Señor no son cómodos, pero tampoco hemos sido creados para la comodidad, sino para cosas grandes, para el bien.”  (Papa Benedito XVI). Un día me enamoré de Jesus, y todo cambió. No podía pensar en nada más que en Él. Pero sobre todo, en el momento que reemplacé mi vida pasada con lo que Él me ofrecía, me llené de libertad y alegría. Entonces, decidí seguirlo, porque sólo miel y dulzura vendrían de Sus caminos. Pero qué equivocada estaba. Yo fui esa inocente persona en el Evangelio de hoy diciéndole a Jesús que lo seguiría a dónde fuera. Una joven llena de fulgor lista para darlo todo por Él. Pero me olvidé de escuchar Su respuesta: “Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza". (Lucas 9, 58) Seguir a Jesús no se trata de relajarnos y vivir una vida cómoda de cristianos. Él nos advierte que seguirlo nos llevará a un amor radical que nos hará vaciarnos de nosotras mismas. Seguirlo no es un camino cómodo, sino un camino de sacrificio donde Él mismo nos pedirá dar más y más hasta que nos duela. Qué gracia poder ver todos esos obstáculos de nuestros días como un llamado de Jesús a amarlo más. Que cuando nuestro hijo nos haga una pataleta, en vez de sentir furia vemos a Jesús. Que cuando finalmente nos sentemos a relajarnos y nuestro chiquito venga a interrumpirnos otra vez, en vez de ignorarlo vemos a Jesús. Que podamos ver estos insignificantes llamados al amor como momentos heroicos para seguir a Jesús.  En días como hoy, me siento como un fracaso total porque viví mi día buscando la comodidad. Me olvidé de mi llamado sagrado a la maternidad y al amor. Pero mañana es un nuevo día que Dios me regala para poder intentar seguirlo de nuevo y para regalarme la gracia para hacerlo.  Jesús, te pido por mis hermanas que están cansadas como yo y sentimos que queremos descansar. Por favor abre nuestros ojos para ver Tu rostro en esos momentos que nos pides más cuando nuestro cuerpo sólo desea la comodidad. Danos la fortaleza y las virtudes que necesitamos para seguirte y escuchar estas palabras tan fuertes que nos dices hoy. Cambia nuestro corazón para desear la grandeza del amor en vez de la vacía y atractiva promesa de la comodidad del mundo moderno.  // Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra. 

La humildad de Francisco - Blessed Is She

  Durante la universidad y después mientras discernía una vocación religiosa, tuve la dicha de recibir formación y guianza espiritual de unos hermanos franciscanos de Nueva York. Los viernes por la mañana iba en coche a uno de sus conventos, asistía a la Santa Misa con ellos y los demás voluntarios. Después de rezar nos poníamos manos a la obra preparando la comida, lavando los platos, poniendo la vajilla y rebuscando en la despensa cosas que se podían regalar a nuestros invitados. Cuando llegaba la hora de empezar, se abrían las puertas del convento y los necesitados del barrio se sentaban junto con nosotros en mesas de madera esperando su comida física y espiritual.  Antes de la comida, se rezaba juntos con el método de Lectio Divina. Sin diferencias entre nosotros, cerrábamos los ojos y nos imaginábamos allí, en la lectura del Evangelio. Uno por uno, decíamos en voz alta lo que el pasaje significaba para nosotros y a veces alguna palabra de aliento para los demás. Yo siempre me quedaba conmovida y asombrada de lo que el Señor podía decir a través de los que me rodeaban, incluso de aquellos que, según los criterios del mundo, no tenían nada por lo que dar gracias. A pesar de su pobreza física, estas personas no eran pobres de corazón porque conocían el mayor tesoro: Jesús. La pobreza de Francisco Esto también es cierto del hombre a quien honramos hoy: San Francisco. Cuando pienso en el joven de Asís que se desnudó para renunciar a sus posesiones y a su herencia tras su conversión (fuente), siento admiración. Lo que la mayoría de la gente teme en la vida, es decir, perderlo todo y volverse físicamente pobre y necesitado, Francisco abrazó voluntariamente como respuesta a la llamada personal del Señor en su vida. El santo se consagró a Cristo mediante una vida de pobreza, obediencia y castidad, y de servicio a los necesitados. Este era el camino estrecho por el que llegaría a la verdadera riqueza. En su regla de vida para los frailes que empezaron a seguirle, Francisco escribió: "[...] ...que no deseen vestidos ricos en este mundo, para que posean un vestido en el reino de los cielos"(fuente). Deseaba que sus ojos y los de sus seguidores estuvieran siempre fijos en su hogar celestial y no en su entorno terrenal; sus corazones cautivados por las riquezas del cielo y no por los encantos de este mundo.  El corazón humilde de Francisco se formó por su clara comprensión, a través de las diversas instancias de conversión y encuentro con el Dios vivo en su vida, de que él es una criatura amada y conocida por su Creador. Todo lo que lo rodeaba llevaba a su corazón a adorar al Señor. Su "Cántico del Sol" nos invita a dar gracias a Dios por los aspectos mundanos de la vida, que fácilmente pasan desapercibidos en nuestro ajetreo moderno. Mira al cielo conmigo, hermana, y siente el calor del sol en tu rostro. ¿Puedes también alabar hoy al Señor, como hizo Francisco hace tanto tiempo, por nuestro "hermano sol” que ilumina nuestros días? (Fuente). La humildad de Francisco también estaba impregnada del conocimiento de la presencia real y permanente de Cristo en la Eucaristía. Al escribir sobre la reverencia que sus hermanos deberían tener hacia los sacerdotes que tienen el privilegio de sostener el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesus, Francisco continuó en un delirio de alabanza a nuestro Señor:  "¡Oh humilde sublimidad! Oh sublime humildad! que el Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, se humille de tal manera que para nuestra salvación se esconda bajo un bocado de pan. Considerad, hermanos, la humildad de Dios y 'derramad vuestros corazones ante Él, y humillaos para que seáis exaltados por Él'" (Fuente). Estamos llamados a humillarnos ante el Señor como Él lo ha hecho por cada una de nosotras. La devoción de Francisco Francisco conocía el alcance del amor radical de Dios por la humanidad y por él, personalmente. Por eso él quiso responder con todo su ser. Al final de esta alabanza a la Eucaristía, Francisco reta a sus hermanos con las siguientes palabras: "Por lo tanto, no retengan nada de ustedes para sí mismos para que Él, quién se da enteramente a ustedes, pueda recibirles totalmente". (fuente) Se trata de un consejo dado desde su propia experiencia vivida. Francisco no retuvo nada. Hasta le entregó al Señor su cuerpo que padeció un sufrimiento semejante al de Cristo en la Cruz, recibiendo los sagrados estigmas.  Su amor y su atención a los pobres se encontraron con una necesidad continua de retirarse a la soledad para pasar tiempo a solas con su mayor amor y tesoro: Jesus.  Era en los momentos de soledad y oración, lejos de las multitudes, cuando Francisco percibía la voz de su Padre que le llamaba a una mayor intimidad. Sentía tal devoción por la Palabra de Dios que pidió a sus hermanos que recogieran con gran reverencia las partes de la Biblia que pudieran encontrar dispersas en el suelo durante sus viajes. Debían conservarlos, "porque muchas cosas son santificadas por la palabra de Dios..." (fuente). Su amor al Señor, a las Sagradas Escrituras y a la Iglesia era una herencia que deseaba transmitir a sus seguidores.  Seguir a San Francisco Hoy Sin embargo, ¿qué significa para nosotras, mujeres viviendo en el mundo esforzándonos por servir a Cristo en nuestra vida cotidiana como estudiantes, empleadas, empresarias, madres, artistas, atletas, etc., vivir una vida de pobreza, humildad y devoción como lo hizo Francisco? ¿Cómo podemos a la vez aspirar a ser radicalmente fiel al Evangelio de Cristo como lo fue Francisco y también permanecer como mujeres que viven en el mundo? Quizás la respuesta está en las bienaventuranzas del Evangelio de Mateo, cuando nuestro Señor dice: "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos". (Mateo 5:3; énfasis añadido)  Lo que Francisco vivió físicamente en sus acciones y en su forma de vida era una expresión de su disposición interior. Su corazón estaba ordenado correctamente. Los ojos de su corazón veían más allá de lo terrenal y podía percibir los reinos eternos. Por lo tanto era capaz de amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás de la manera correcta. Así es como tú y yo, hermana, estamos llamadas a amar a Dios; con los ojos fijos en Él como nuestra única cosa, incluso mientras llevamos una vida aparentemente normal. Podemos poner nuestra mirada en el cielo incluso mientras vivimos aquí en la tierra. La aceptación de la pobreza por parte de Francisco fue para que hubiera más espacio en su vida para que Dios llenará el vacío. Quizás podamos empezar por deshacernos de cosas materiales que no necesitemos. Pero no nos detengamos ahí. Vamos a deshacernos también de las cosas que están consumiendo nuestro tiempo y hagamos espacio para que el Señor venga a nuestro encuentro. Esto podría traducirse en menos obsesión por el trabajo, menos tiempo en el Internet, más tiempo en oración, en Misa o en un paseo en soledad y silencio.  Como en el caso de Francisco, abrazar la pobreza en nuestra vida cotidiana no significa que no nos sintamos movidos a compasión por el sufrimiento y la pobreza de los demás. Por lo tanto, para vivir una vida como la de Francisco, también debemos tratar de servir a los pobres. No sólo a los pobres materiales, sino también a los que están solos, enfermos o desesperados (véase el Catecismo 2444). ¿Cómo podemos tú y yo pasar más tiempo con Cristo en los pobres que nos rodean este mes, hermana? Tal vez buscando un comedor social, una residencia de ancianos, o simplemente el vecino de abajo que puede necesitar una visita, y llevemos la buena noticia de Cristo también a estos lugares. Que vayamos a los más pequeños de entre nosotros y encontremos allí a Cristo, nuestra posesión más preciada.

Él es Poderoso - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Hay tanto dentro de estas palabras que traen alivio en este día en el cual he tenido que enfrentarme a partes de mi corazón que necesitan más purificación.  Le he estado implorando al Señor Su ayuda en una amistad que estos días suele lastimar más que animar mi corazón. Y estoy lista para no seguir tratando. Puedo perdonar pero no quiero ni pienso que es posible reconstruir. Pero la verdad es que lo que no puede creer es que Dios sí puede tomar esta amistad dolorosa y Él la puede restaurar. Me cuesta admitir que pienso que mis sentimientos son más poderosos que Él.  La verdad es que mi Dios es poderoso. Es el Señor de los ejércitos. Bajo Su mandato está toda la creación. Y Él mira la situación en la que me encuentro y para Él nada es imposible.  Y es por eso que tengo que seguir orando e implorando la ayuda del Señor. Te invito, hermana, a que si te encuentras en una situación que parece tan grande y sin solución que te acuerdes que el Señor es más grande, más poderoso que cualquier situación o problema. Ve a Él e implora Su ayuda.  // Claudia Rodriguez vive en Arizona trabajando como maestra de inglés. En su tiempo libre la pueden encontrar en casa cocinando, limpiando, y escuchando libros de audio. Le encanta juntarse con sus amistades, jugar juegos, leer y escribir ensayos y poesía. Es Dios su todo y todo es para Dios. 

Conmigo siempre - Blessed Is She

                                                LECTURAS DE HOY Una vez hablando con dos ángeles que bajaron del cielo, les pregunté si estaban conmigo siempre. Y me dijeron que sólo me dejan en un momento. Preocupada, les pregunté si era cuando pecaba. Sonriendo y mirándome me dijeron que no, que solamente me dejan después de que haya recibido a Jesús, porque hay una luz que me envuelve; y ellos se quedan alrededor para cantarle, “¡Gloria a Jesús!” Esto que os acabo de contar forma parte de la letra de una canción preciosa que escuchaba de pequeña (“Conversando con dos ángeles”).  Me ha pasado que a veces no soy consciente de que tengo a mi ángel de la guarda.  Al final nunca estamos solas, Dios le ha encargado a un ángel que no nos deje nunca, que nos de fortaleza cuando lo necesitemos, interceda por nosotras, nos aconseje, nos defienda, nos ilumine, y nos conduzca hacia el cielo. “Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado” (Ex 23, 20). ¿No nos demuestra una y otra vez cuánto nos quiere?  Los ángeles actúan por encargo, les encanta que acudas a ellos, ¡para eso están! Por eso es importante tenerlos en cuenta e invocarlos. Hoy que celebramos su día: el día de los ángeles custodios, puedes tener algún detalle con él.  Hoy le pido a nuestros ángeles de la guarda que nos inspiren, nos protejan, nos acompañen, nos conforten, nos enseñen, nos socorran, nos encomienden, nos iluminen y rueguen a Dios por nosotras.  // Elisa Gómez es una joven española que ha sido transformada por el amor. Es la mayor de 5 hermanos y está estudiando Derecho y Relaciones Internacionales. Tiene una gran pasión de ayudar a los demás y dedica gran parte de su tiempo al voluntariado. Le fascina la belleza cada atardecer y la música. Al igual que “el amor le explicó todo”, quiere llevar ese amor a todos los que la rodean.

Tu casa - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  Por medio del profeta Hageo en la primera lectura de hoy, la Palabra del Señor fue enviada. No tienes que ser profeta para que el Señor te hable también, hermana. El Señor deja claro en los pasajes que nos está desafiando a hacer lugar para la gloria del Señor. Al igual que los israelitas, es fácil para nosotras preocuparnos y perdernos en nuestra vida ocupada. Estamos ocupadas con la vida laboral, la vida escolar, la vida de hogar, la vida personal… pero en medio de nuestro ajetreo, si te detienes, puedes escuchar a Dios tirando de tu corazón y hablándote. Pidiéndote una invitación a todas estas áreas de tu vida.  Recientemente tuve una experiencia profunda en la que Dios me ha bendecido tanto, y en medio de todo, en estas bendiciones me encontré abrumada. Estresada por cumplir con los plazos, hacer tiempo para mis seres queridos, hacer espacio para nuevas oportunidades y Dios simplemente dijo: "Alto". Di un paso atrás y reflexioné. Reflexioné sobre por qué yo no estaba invitando a Dios a este espacio también. Me apresuro a llamarlo en mi oscuridad, pero ¿y en la luz? Me invitó a escuchar y mirar sobre la imagen más grande de la vida. Me ayudó a ver que donde vivo ahora estoy entre las cosas por las que oré. Estoy viviendo en mis oraciones respondidas. Lloré. Fui humillada rápidamente. Habiéndome dado cuenta de que estaba tratando de navegar por mis ocupaciones y bendiciones sin Él y sin Su amor, me invitó a hacer espacio para Su gloria al desafiarme a tener el valor de reconstruir mi propia casa “para que pueda yo estar satisfecho y mostrar en él mi gloria, dice el Señor” (Hageo 1, 8). Este mundo es temporal. No estaré satisfecha por muy buenas que puedan ser las cosas en ciertas épocas de mi vida si no pongo a Dios y su reino primero. Nunca estaré satisfecha en ninguna área de mi vida sin Él. “Han sembrado mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido, pero siguen con sed; se han vestido, pero siguen con frío, y los que trabajaron a sueldo echaron su salario en una bolsa rota.”  (Hageo 1, 6) El mismo desafío va para ti, hermana. Si te estás sacrificando y trabajando sin amor por Dios, ¿para qué sirve? // Paulina Cambron es católica de nacimiento, hija, hermana, madrina, consejera universitaria, recién casada, pero su título favorito es la hija amada de Cristo. Nacida y criada en el área de Greater Palm Springs, realmente atrajo su propia relación con Dios cuando tenía 18 años en su primer retiro para jóvenes. Desde entonces, ha servido en diferentes ministerios en su parroquia, pero su favorito es trabajar con la juventud. Hoy, dirige una comunidad de fe de mujeres llamada Devoted to Proverbs 31, y continúa sirviendo al Señor en retiros como misionera en el Programa Misionero del Valle en Coachella CA, donde hombres y mujeres se encuentran con Dios. La pasión de Paulina en el fondo radica en ayudar a los demás y compartir sobre la belleza de su fe católica y lo que Dios ha cumplido en su propia vida….mientras disfruta de una taza de té.

Amando con sudor - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  Hoy celebramos a un gran santo: San Vicente de Paul. Una de las razones porque me gusta tanto San Vicente es porque era muy práctico. Fue sacerdote y dio su vida todos los días por su rebaño. Siendo párroco de una comunidad pobre, tenía en su corazón querer ayudar a las personas con necesidades materiales.  Cuando no sabemos dónde empezar o cómo mejor amar a los menos afortunados, San Vicente nos dice “Amemos a Dios, hermanos míos, pero amémoslo a nuestra costa, con el trabajo de nuestros brazos, con el sudor de nuestra rostro.” (Vatican News).  En muchos lugares de los Estados Unidos hay organizaciones de San Vicente que siguen este legado al pie de la letra. Bien sea haciendo sándwiches para los hambrientos o empacando cajas de primeros auxilios para países en crisis, esta organización mundial es un ejemplo de las manos y los brazos de Jesús.    En el salmo responsorial de hoy decimos, “Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y con sus obras bendigan el rey eterno.” (Tobit 13, 7) Sirviendo a los menos afortunados es una de las obras de caridad que podemos hacer para exaltar el nombre del Señor.  Hermanas, para celebrar este gran santo, las invito a servir a los menos afortunados con “el sudor de su rostro”. Si necesitas ayuda conectándote con la Sociedad de San Vicente de Paul, intenta acceder a su página web aquí. San Vicente de Paul, ruega por nosotras. // Joanna nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. Próximamente, va a servir como misionera con NET Ireland. Para apoyarla en la misión haz click aquí (https://www.netministries.ie/missionaries/joanna-valencia).

Caminando acompañada - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  En el Evangelio de hoy, Jesús nos demuestra la amistad que Él tiene con un diverso grupo de personas. No sólo los discípulos de Jesús caminan con Él, sino también varias mujeres.  Este Evangelio me recuerda de las amistades que yo he formado al transcurso de mi vida. Siendo una persona de fe, yo deseo que todas las personas que conozco también conozcan a Jesús. Quiero que todos experimenten el amor de Dios, porque es un amor único y puro.  Soy parte de una organización de jóvenes adultos católicos, conocida como Iskali, en la que tenemos comunidades de personas que se reúnen semanalmente en una parroquia. La comunidad a la cual yo pertenezco empezó en marzo y ha crecido rápidamente. He visto cómo las personas de esta comunidad anhelan compartir la buena nueva del Señor. He visto cómo invitan a amigos a nuestra comunidad y pronto se convierten en parte de nuestra familia. En nuestra comunidad nos apoyamos, lloramos juntos, cantamos juntos, y compartimos nuestras heridas y nuestros éxitos.  Crecemos en nuestra fe de la manera en que Jesús lo hizo, en comunidad. Estamos al lado uno del otro apoyándonos en esta gira. Hermanas, no pienses que tienes que seguir tu fe sola, confía en tus amistades. Caminar en nuestra fe es más fácil con buena compañía. // Fernanda Balderrama nació en Phoenix, Arizona. Ahora está empezando su maestría en  teología en Chicago, Illinois donde es coordinadora de una comunidad de jóvenes hispanos conocida como Iskali.  A Fer le gusta pasar su tiempo en adoración eucarística, conociendo nuevos lugares con sus amigos, y jugando con sus sobrinos.

Recibir gracia de Él para poder evangelizar - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY La primera lectura y el salmo responsorial hablan del camino de Dios y de la vida de virtud. Aunque no seamos obispos ni diáconos, todavía como personas laicas de la Iglesia católica, tenemos una gran responsabilidad de representar a Cristo: somos Sus embajadoras.  En nuestros salones de clases, en nuestros lugares de trabajo, en nuestros hogares, en nuestras iglesias y en todas nuestras comunidades, somos embajadoras de Cristo. El mundo necesita la luz que nosotras llevamos dentro de nuestros corazones, la luz de Jesús. Necesitamos proteger nuestros ojos, nuestros oídos, nuestras bocas y nuestras mentes para seguir en “el camino perfecto” (Salmo 101, 2).  En el grupo católico de mi universidad, soy líder del ministerio que se enfoca en la evangelización y en las últimas semanas he encontrado a Jesús en varias personas que he conocido. Aunque no lo dicen, veo en sus caras y en sus expresiones que ellos mendigan esperanza y alguna buena noticia. Poder conocer a los hijos de Dios es una bendición y un honor, pero he aprendido que no puedo dar lo que no he recibido yo misma. Para difundir la virtud, necesito practicarla yo misma, recibir a Jesús en la Eucaristía lo más que pueda, rezar cada día y rodearme de personas virtuosas que me inspiran y que me llenan de bondad.  He visto la diferencia en mis esfuerzos cuando he dependido de Él y cuando he dependido de mí solamente: con Él todo es más fácil y eficaz y puedo tener una alegría y paz inexplicable, pero cuando dependo sólo de mí, me rindo y me doy el mérito de mis esfuerzos a mí misma. Jesús, somos incapaces de vivir una vida llena de virtud solas. Necesitamos Tu gracia, misericordia y amor. Somos débiles, Tú tienes el poder. Guíanos siempre a seguir Tu camino y aferrarnos a Ti cuando cometemos errores. // Alexandra Geigel vive en Centreville, Virginia y tiene padres de Guatemala y Puerto Rico. Estudia español en la universidad y es líder de un grupo de estudio bíblico para mujeres universitarias. Le encanta leer la Biblia, escribir historias y tocar su ukelele. Lo más importante para ella es su fe católica y quiere que todas las personas conozcan el Corazón de Jesús a través de una relación personal con Él y devoción a la Eucaristía.

Nuestra Señora de los Dolores - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Estuvimos en la Antigua, Guatemala durante la Semana Santa. Asistimos a una procesión en la que las mujeres llevaban una enorme plataforma de madera llamada un anda. En lo alto del anda había un cordero en primer plano y una imagen de María en el centro. Detrás de ella había dos columnas y una entrada que representaba un templo. María lloraba profusamente y la expresión de su rostro era de confusión, como si no pudiera comprender su sufrimiento. Mirando a las mujeres llevar el anda, parecía como si fuera una sola cosa con ellas. Quedó atrapado en su lucha y dolor. Con pasos coreografiados, acompañados de tambores y trompetas, doblaban las rodillas y se balanceaban hasta que parecía que iban a ser aplastadas por el peso que llevaban. Luego retrocedieron unos metros antes de levantar el anda más alto y ponerse de pie, avanzando de nuevo. Mientras miraba, me perdí pensando en el sufrimiento y la lucha de las mujeres por todo el mundo. Lloré por las mujeres que han perdido a sus hijos, o cuyos hijos están encarcelados, las mujeres cuyos familiares han muerto de hambre o en la guerra, las mujeres que son esclavas en sus propios hogares, las mujeres de todas partes que no pueden comprender su sufrimiento actual. Lloré cuando se inclinaron bajo el peso y respiré aliviada cuando se levantaron y siguieron avanzando. Más tarde supe que la escena que habíamos presenciado mostraba la historia de cómo María perdió a Jesús durante tres días antes de encontrarlo en el templo. Aunque María no lo entendía en ese momento, Dios usaba el incidente para prepararla, fortaleciendo su fe en la capacidad de su Hijo. Escuchar y obedecer la voz de su Padre. Meditar los dolores de María, particularmente la pérdida de su Hijo en Jerusalén y lo que sufrió al pie de la cruz, me trae un profundo consuelo. Ruego, querida hermana, que puedas llegar a conocer la esperanza que irradia en María, una esperanza que está anclada en la muerte y resurrección de su Hijo. // Casada en 1976, Lani Bogart fue recibida en plena comunión con la Iglesia católica con su esposo diácono, el Domingo de Gaudete de 1996. Recientemente se mudó de Phoenix a Houston, donde su familia le brinda una alegría inexpresable y continúa enseñándole la importancia de conocer y amar a Jesús. Lani se deleita con las flores, la música y las risas de familiares y amigos.

La Santa Cruz - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Un padre de mí parroquia empezó su homilía casi gritando, “¡Qué bueno que soy pecador!” La congregación nos mirábamos unos a otros mientras él nos compartía su lista de pecados con una sonrisa. Él nos decía que era gruñón y que necesitaba trabajar en su paciencia. (Y yo en mi mente decía…ya somos dos, padre!) Cuando él repitió, ¡Qué bueno que soy pecador!”, él cambió su historia a decir, “Que bueno que soy pecador porque este pecador necesita a un Salvador. Y mi Salvador murió por mí en esta Santa Cruz.” Todas hemos escuchado el verso del Evangelio de Juan, “Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.” Y el versículo que sigue dice, “Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''. Qué hermosa demostración de amor que para nosotras, sin merecerlo, Dios nos mandó a un Salvador.  Hermanas, qué bueno que creemos… qué bueno que Dios es nuestro Salvador. Qué bueno que no tenemos que merecer el amor de Jesús, que no tenemos que hacer ciertos ministerios, o un número de décadas del rosario, o no ser gruñón ni perder la paciencia. Sino que Dios nos ama simplemente porque Él es Amor.  Hoy, en el día de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, te invito a que este versículo tan famoso lo empecemos a creer, y aún más, que lo digamos con una certeza que para Él nosotras somos suficientes. Te invito a cambiar la palabra “mundo” con tu nombre, y a que medites en esta promesa y salvación personal de nuestro Salvador.  “Tanto amó Dios a Jocelyn, que le entregó a su Hijo único, para que ella crea en él, no perezca, sino que tenga vida eterna.”  // Jocelyn Tejeda ama el Sagrado Corazón de Jesús y a Nuestra Señora de Guadalupe. Jocelyn es nativa de San Diego, con raíces familiares en Oaxaca, México. Estudió Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad de California, Irvine. Ella trabaja en el Ministerio Juvenil en su parroquia natal, respaldada por Los Eudistas - Congregación de Jesús y María. Le encanta ser hija, hermana, madrina, y tía. Su pasatiempo favorito es viajar, ya sea por aventuras, misión o especialmente para asistir a los eventos de lucha libre, WWE.

Reirás con Él - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY  Hay veces que la vida es agotadora, dolorosa, …simplemente, es difícil. Cuando se pone así la vida, muchas veces quiero rendirme, sin mirar para atrás. Pero afortunadamente, tengo a Dios, y por Su abundante gracia, tengo a mi esposo. Tener a Dios siempre ha sido la cosa que me hace reconsiderar esa decisión. Y mi esposo ahora es la persona que ni siquiera me deja seguir pensándolo, y que me recuerda de todas las bendiciones que me ha dado mi Diosito. Últimamente, mi vida ha sido como una montaña rusa, en todos aspectos – de eventos, de emociones, de mentalidad. Pues, simplemente, ha sido difícil. Ha habido muchísimas lágrimas y muchas noches sin dormir. Y lo peor es que no sé cuándo vaya a mejorar. Dios me da mucha gracia y muchas bendiciones, pero eso no cambia que siga siendo difícil la vida. Pero por medio de Su palabra en la lectura de hoy, Él me ha hablado. Por medio de Su santa palabra, el Señor me dice que está bien que la vida sea difícil. Que está bien ser pobre, triste, abatida. Que está bien llorar. Nos dice: “Dichosos los que lloran ahora, porque al fin reirán.” Hay que mantenernos firmes en Su palabra, en Su amor, sabiendo que cuando la vida se pone difícil y cuando pensamos que ya no aguantamos, esos tiempos pueden llegar a ser los más fructíferos. Y que esos momentos son oportunidades para enfrentar los problemas con Cristo, y compartir en su sufrimiento, para llegar a ser más como Él. Para un día reírnos con Él y compartir en Su reino. Entonces, llora, hermana. Suelta todo, dáselo a Jesús. Llora ahora, Jesús te escucha y te quiere consolar. Llora con la fe de que el plan de Dios te vaya a llevar a momentos tan gozosos, y que al final de todo, reirás con Él.  // Jacqueline Sevier es de Tyrone, GA. Es esposa e hija amada de Dios. Aunque creció en escuelas católicas, no fue hasta finales de su tiempo en universidad que tuvo una conversión de corazón, y empezó a redirigir su vida hacia Dios. Es cantante y canta en el coro de su parroquia, donde conoció a su esposo. Ha aprendido mucho de la comunidad hispana de su parroquia, que apenas empezó a conocer cuando conoció a su esposo. En su tiempo libre, le gusta sentarse en un café tomándose un cafecito, cocinar con su esposo, comer tacos, y cantar (siempre).

Decisiones y frutos abundantes - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Unas de mis maneras favoritas de orar es a través de la meditación ignaciana. El método de San Ignacio es muy fácil. Simplemente consiste en pedirle al Espíritu Santo que te ayude a entrar en la historia. Con el Espíritu Santo, podemos abrir nuestra mente y corazón e imaginarnos como personajes en la historia. Después reflexionamos sobre qué nos llamó la atención, qué nos dice Jesús o qué le decimos a Él. (Puedes leer más sobre la meditación ignaciana aquí.) Cuando entro en oración con el Evangelio de hoy, veo a Jesús, retirado, rezando en un monte. Sé que apenas está empezando su apostolado pero cada decisión que toma es fruto de su oración- una oración llena de amor y confianza en el Padre (Lucas 6, 12). Me doy cuenta de que después de orar, está lleno de paz y confianza. Él sabe que no está solo. Cada paso que toma lo hace con su buen Padre que nunca lo deja fuera de su alcance.  Cuando reflexiono me pregunto, “¿Yo hago esto? ¿Cada decisión que tomo viene de mi oración? ¿Confío que en mis oraciones el Señor me está llevando a la decisión correcta?” La verdad es que no siempre. Muchas veces estoy más preocupada por la logística y probabilidades en vez del poder y las infinitas posibilidades de Dios. Cuando le damos permiso a Él y a nuestros corazones para descansar en Su plan, nuestras decisiones siempre traerán fruto abundante. La aclamación antes del Evangelio nos recuerda, “Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.” (Juan 15, 16) Hermanas, nosotras somos las que tenemos que encontrarnos con Él en oración y dejar que nos guíe en nuestras decisiones. El Dios de los milagros ve más allá de nuestras circunstancias y planes. Dejemos nuestro afán y preocupaciones al pie de la cruz y dejémonos llevar por Su infinito amor.  San Ignacio, ruega por nosotras. // Joanna nació en Venezuela y se crió en Miami donde aprendió a hablar “fluent Spanglish”. Conoció a sus dos mejores amigas, Santa Teresita de Jesús y Santa Faustina, durante una misión en Haití y desde ese entonces su vida cambió. Próximamente, va a servir como misionera con NET Ireland. Para apoyarla en la misión haz click aquí (https://www.netministries.ie/missionaries/joanna-valencia).