Proclama Mi Alma

El Amor de un Padre - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY "¿Qué te pasa, Agar? No tengas miedo, porque Dios ha oído el llanto del niño que está ahí.” (Gn 21, 27) Cuando yo era joven, era muy rebelde y mi mamá intentó por todos lados ayudarme a seguir un buen camino, pero yo no quería y escogía mi egoísmo. Cada vez me alejaba más de una vida de virtud. Cada una de mis decisiones sólo me llevaban a caer más profundo y a lastimarme más y más. Mi mamá estaba tan agobiada y preocupada por mí, y no hacía más que rezar y ayunar por mí. Después de diez años, ¡finalmente yo tuve mi conversión y comencé a seguir a Jesús! La historia de Abraham de hoy me recuerda mucho a mi historia, porque es testimonio de que Dios quiere a sus hijos más que sus propios padres. Él mismo se preocupa por llevarlos a un buen camino y bendecirlos. Aunque todo parezca perdido, Dios tiene un plan para nuestros hijos que es mayor que nuestros propios miedos. Hermana, si tienes un hijo por quien llevas rezando por muchos años, ese hijo rebelde que te hace pensar que Dios se ha olvidado de ti, respira. Recuerda que ese hijo tuyo es hijo de Dios, y Él tiene un plan divino para él, y se encargará de cuidarlo. Hoy le pido a nuestro Señor que, como en el evangelio donde sacó los demonios, que hoy te quite ese terrible sentimiento de angustia y ansiedad que sientes por ese hijo tuyo. Le pido al Espíritu Santo que te llene de paz, tranquilidad y confianza con la sabiduría de que tienes un Dios bueno, que en su tiempo se ocupará de ese hijo tuyo.  Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra. {formbuilder:MTA1OTM4}

Ten Fe. - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY En momentos cuando la vida parece una tempestad de diluvio de problemas, tenemos la oportunidad de responder con fe o con miedo. En las escrituras de hoy, vemos como Lot y los discípulos responden con inseguridad y poca fe durante tales momentos en sus vidas.  Los discípulos, al ver llegar las olas grandes del mar que golpean su barca, van a Jesús quien está dormido, y motivados por miedo lo despiertan pidiéndole que los salve. Jesús al ser despertado y al calmar la tempestad les dice, “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” De su parte, Lot está en una situación difícil ya que Sodom, la ciudad donde vive, va a ser destruida por dos ángeles mandados por Dios porque está llena de maldad. Los mismos ángeles también están allí para guiar a Lot fuera de esa ciudad. Pero aun con los ángeles dirigiéndolo, Lot no puede decidir si dejar o no ese lugar. Al final los ángeles lo tienen que tomar de la mano para sacarlo de allí a él y a su familia. Fácilmente puedo entrar en estas dos historias. Más de una vez yo he sido como Lot y como los discípulos y, por miedo e inseguridad de lo que pasará con mi vida, actúo con poca fe. Como este mes en el cual han ocurrido tantos cambios dentro de mi diócesis y en mi trabajo, la verdad he tenido momentos de poca fe. El miedo y la inseguridad de no saber cómo todo se solucionará me abruman. Entiendo a Lot y entiendo a los discípulos pero, más que eso, veo lo que por medio de estas historias Dios quiere enseñarme.  En ellas, Dios me enseña cuatro pasos que puedo tomar en momentos como estos:  Confiar en la presencia de Dios. Dios está conmigo y lo puedo invitar a actuar y a guiarme en estos momentos.  Dejarme guiar por el Espíritu Santo. Como a Lot, Dios me manda no solamente a mi ángel guardián sino también al Espíritu Santo para intervenir, guiar, inspirar, y abogar por mi.   Ir a los pies de Jesús. Es allí en el Santísimo donde Él me espera y donde puedo descansar mi cuerpo, mi alma, mi mente, y todo mi ser.   Rendirle todo a Jesús. El ir a sus pies es un paso y rendirle todo lo que está en mi corazón es el siguiente paso. Jesús quiere todo mi yugo para darme el de Él, que es más ligero que el mío.  Hermana, ¿qué tormenta tienes que rendir a los pies de nuestro Señor?  Te invito a que en esta semana tomes tiempo de ir al Santísimo y rendirle todo lo que pesa en tu corazón. Él te ama y quiere acompañarte en la tempestad. No tengas miedo y ten fe en Él.  Claudia Rodriguez vive en Arizona trabajando como maestra en una escuela Católica. En su tiempo libre la pueden encontrar en casa cocinando, escuchando libros de audio, o bailando en la cocina. Le encanta juntarse con sus amistades, jugar juegos, escribir, y escuchar música a todo volumen. Tiene pasión por las escrituras y el ministerio de oración y sanación. Dios es su fortaleza y sostén y la pueden encontrar en el santísimo en tiempo de gozo o de sufrimiento.   {formbuilder:MTA1OTM4}

¿Ver para creer o creer para ver? - Blessed Is She

Hace algunas semanas tuve la fortuna de visitar Tierra Santa y, justo unos días antes, rezaba desesperadamente preguntándole a Dios dónde estaba. Me encontraba tan cegada que era incapaz de ver más allá de mí misma. Cuando llegué a Jerusalén y pude pisar por donde Jesús pisaba, mis dudas se iban desvaneciendo. Sorprendentemente, lo que me hizo "ver" a Dios no fue el sepulcro vacío o la piedra de la agonía, fue algo mucho más sencillo. Tenemos la suerte de encontrarnos con Jesús cara a cara, oculto y a la vez presente en la Eucaristía. La creación también tiene chispas de su Creador. Dios está presente en cada corazón. Cuando fui capaz de dejar de mirarme a mí misma y elevar la mirada, pude encontrarme con Jesús en lo sencillo. Santa Catalina de Siena decía: "Cuanto más busco, más encuentro, y cuanto más encuentro más Te busco". Y así es como funciona: si crees, si buscas, si confías, comienzas a verlo y a encontrarlo. Aunque estés en un momento en el que le preguntes a Dios dónde está, no dejes de buscarlo.  Hoy celebramos a Tomás el apóstol. Seguramente lo primero que nos viene a la cabeza es su incredulidad. Pero hay que recordar las palabras que dice una vez que ve a Jesús: "¡Señor mío y Dios mío!". Con estas palabras, Tomás reconoce la divinidad de Jesús. La fe consiste en perseverar a pesar de las dudas. Creer en lo que sabes aunque no lo veas. Confiar aunque no lo entiendas. Dios está contigo y te está escuchando.  Hoy le pido a Jesús que no nos cansemos de buscarlo y, cuando lo encontremos, podamos proclamar: "¡Señor mío y Dios mío, creo pero aumenta mi fe!" Elisa Gómez es una joven española que ha sido transformada por el amor. Es la mayor de 5 hermanos y está estudiando Derecho y Relaciones Internacionales. Tiene una gran pasión de ayudar a los demás y dedica gran parte de su tiempo al voluntariado. Le fascina la belleza cada atardecer y la música. Al igual que “el amor le explicó todo”, quiere llevar ese amor a todos los que la rodean.

Amigos de Dios - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY La historia de la obra de Dios a través de la vida de Abraham me inspira. Demuestra claramente una amistad entre un Abraham muy humano y el Dios del universo. Abraham creyó a Dios, postrándose ante Él cuando escuchó sus promesas. También se rió al pensar que Dios todavía podría traer vida de su viejo cuerpo y el de Sara. La hermosa amistad entre Abraham y Dios se presenta para nosotras como modelo de fe en los libros del nuevo testamento de Romanos (capítulo 4), Gálatas (capítulo 3) y Santiago (capítulo 2). El amor de Abraham por su hijo Ismael junto con su fe son evidentes cuando le pide a Dios, como lo haría un amigo, que cuide bien de Ismael. La respuesta de Dios aquí es tan tierna. "En cuanto a Ismael, también te escuchó".  Como mujeres cristianas, también somos hijas de Abraham. Podemos reírnos de las posibilidades de una nueva vida cuando pensamos en nuestros cuerpos envejecidos. Aún así, como Abraham, cuando vivimos vidas de fe y obediencia tenemos el inmenso privilegio de la amistad con Dios. ¡Qué gran esperanza hay para nosotras, hermanas mías! Podemos estar seguras de que Dios se preocupa con ternura por todas nuestras preocupaciones, incluso aquellas que no forman parte de su plan original. A Él le importa lo que nos importa a nosotras. Casada en 1976, Lani Bogart fue recibida en plena comunión con la Iglesia Católica con su esposo diácono, el Domingo de Gaudete de 1996. Recientemente se mudó de Phoenix a Houston, donde su familia le brinda una alegría inexpresable y continúa enseñándole la importancia de conocer y amar a Jesús. Lani se deleita con las flores, la música y las risas de familiares y amigos.

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Bendiciones en los momentos difíciles - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY ¿Alguna vez la vida se te ha hecho tan difícil que no sabías lo que Dios quiso de ti? A menudo es en los momentos duros que Dios escoge obrar. Lastima, ¿verdad? Yo tuve uno de estos momentos el mes pasado. De la nada fui despedida de mi trabajo. Mi esposo es padre en casa y tenemos cinco hijos. Y de un día para otro, me quedé sin ingreso. No recibí ni una admonición, ni una advertencia, ni una evaluación negativa de mi comportamiento, sólo me despidieron.  Después de pasar toda la mañana llorando a gritos, en los días siguientes tuve que analizar profunda y honestamente lo que había pasado. Y es allí donde Dios me bendijo, y no sólo un poquito, sino abundantemente. Me ayudó a ver claramente que estaba buscando sobrevivir en lugar de prosperar, y que no estaba utilizando todos los talentos que Dios me había dado para su gloria. Para colmo, me regaló unos momentos preciosos con mis hijos durante el clima hermoso de primavera.  Así que cuando la primera lectura de hoy dice: “Dijo el Señor a Abram: ‘Deja tu país, a tu parentela y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostraré. Haré nacer de ti un gran pueblo y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y tú mismo serás una bendición’” (Gen 12, 1-2), lo entiendo perfectamente. ¿Y tú, hermana? ¿De qué forma Dios te quiere utilizar para bendecir a otros? Capaz tendrás que “mudarte” aunque sea espiritualmente. Pero siguiendo Su voluntad, te hará grande. Así que ¡ánimo! Te esperan cosas mucho más grandes de lo que puedas imaginar.  Tami Urcia es miembro de una familia católica muy grande. Ella y su esposo Peruano tienen cinco hijos pequeños y viven en Michigan. Durante su juventud, Tami pasó unos años como misionera en México y ha trabajado para la Iglesia casi toda su vida en diferentes capacidades. Ha sido traductora por más de 20 años.

Su misericordia nos espera. - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY “Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas." Mateo (6,14-15) Perdona o no serás perdonado... Las palabras de Jesús pueden leerse como un ultimátum. En cambio, los leemos en el contexto de una relación amorosa con un Dios todo misericordioso a quien Jesús nos enseña a llamar "Padre.” Imagina la sangre y el agua que brotan del costado de Cristo vertidas en un pozo infinito de misericordia, amor y perdón.  Podemos ir a ese pozo que se encuentra en el sacramento de la Confesión. No importa lo que hayamos hecho o cuántas veces hayamos fallado. Su misericordia nos espera.  Sin embargo, si a sabiendas nos negamos a perdonar a los demás, ya no podremos encontrar nuestro camino hacia el pozo de la misericordia y el perdón.  Nuestros corazones se han endurecido y comenzamos a justificar nuestros propios pecados, pensando que lo que hemos hecho no es tan malo comparado con el daño que nos han hecho. Es importante entender también que el perdón es una decisión, no un sentimiento. Perdonar no significa que tengas que permanecer en una relación abusiva. El perdón no significa que ya no sientas el dolor de lo que pasó o que niegues ese dolor. El perdón simplemente significa que liberas a la otra persona de una deuda que te debe. Significa que dejas la justicia en manos de Dios en lugar de intentar que paguen o incluso que digan que lo sienten. ¡Señor Jesús, enséñanos a perdonar a los demás para que podamos recibir toda la sanidad que tienes para nosotras! Casada en 1976, Lani Bogart fue recibida en plena comunión con la Iglesia Católica con su esposo diácono, el Domingo de Gaudete de 1996. Recientemente se mudó de Phoenix a Houston, donde su familia le brinda una alegría inexpresable y continúa enseñándole la importancia de conocer y amar a Jesús. Lani se deleita con las flores, la música y las risas de familiares y amigos.

Amen a sus enemigos - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY ¿A quién no amas? ¿Hay alguna persona que te amarga, que te ha herido mucho o que te ha ofendido? ¿Hay alguien a quien no has perdonado? Jesús nos pide que hagamos lo contracultural de amar a nuestros enemigos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian” (Mt 5, 44). Suena fácil, pero cuando alguien nos ha herido, traicionado o maltratado, es muy, muy difícil; primero perdonarlo, pero aún más difícil amarlo y querer su bien. Hemos oído estas palabras de Jesús muchas veces, pero ¿de verdad las escuchamos y las vivimos? ¿En nuestras familias? ¿En nuestras amistades? ¿En nuestros países? En una cultura que promueve la división, el resentimiento y la envidia, tenemos que examinar nuestros corazones, pensamientos y acciones. Es fácil enojarnos con nuestros “enemigos” y no hablarles por mucho tiempo o tratar de olvidar las heridas que tenemos, pero guardar odio y resentimiento no nos hace mejores, ni cambia a las personas que nos han herido. Sólo Jesús puede ablandar nuestros corazones para poder empezar a perdonar a otros y restaurar nuestras relaciones. Necesitamos entrar en oración y pedirle a Él que nos enseñe nuestros errores, que nos sane, que nos dé paciencia, humildad y amor, y que convierta los corazones de nuestros “enemigos” o perseguidores. Jesús nos muestra perfectamente en Su Pasión y Muerte lo que es amar a los enemigos sin reserva, amando a Judas, a los que le perseguían y a todos los pecadores: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34). Imitemos Su ejemplo.  Alexandra Geigel vive en Centreville, Virginia y tiene padres de Guatemala y Puerto Rico. Estudia español en la universidad y es líder de un grupo de estudio bíblico para mujeres universitarias. Le encanta leer la Biblia, escribir historias, tocar su ukelele y ver películas con su familia.

Recibir y agradecer - Blessed Is She

lecturas de hoy El evangelio de hoy es claro y directo pero bastante difícil de aceptar.  Si alguien te golpea en la mejilla derecha, ¿preséntale también la izquierda? Si alguien te obliga a caminar con él mil pasos, ¿camina con él dos mil?  ¿Qué tipo de instrucciones son estas? ¿Cómo es justo esto? Al reflejar en esta lectura hoy y hacerme estas preguntas, sentí al Espíritu Santo recordarme de lo siguiente: cuando Jesús nos dio su gracia y perdón en la cruz, todo cambió. Esto quiere decir que nosotras no tenemos que preocuparnos por cobrar las obras malas del mundo porque Jesús ya las pagó. Es Jesús el que se preocupa de aplicar su justicia, a nosotras simplemente nos toca recibir y agradecer.  Es desde este lugar de agradecimiento que podemos mantenernos en una disposición de dar aun cuando sea difícil.   Si alguien nos hace algún mal, sólo basta con recordar la misericordia que nos ha dado Cristo para recordar que nosotras también debemos extender misericordia. Y más aún, reconociendo que somos hijas de Dios, podemos dar sin medida sabiendo que Cristo se hará cargo de nuestras necesidades.  Él es el que nos da lo que necesitamos, Él es el que se preocupa por nuestro bienestar. Él es suficiente.  Hoy te invito a que me acompañes a tomar un momento para agradecerle a Dios por el regalo de su misericordia.  Este evangelio me conmueve a pedirle a Dios que me ayude a ver dónde en mi vida necesito extender más misericordia y aprender a creer que Él se encargará de lo demás.  Te invito a que me acompañes por medio de esta pequeña oración:  Jesús, ayúdame a ser más como Tú. Airam González es originalmente de El Paso, TX pero ha vivido en Gilbert, AZ por los últimos 8 años.  Ella creció en una casa bilingüe en una familia de 7 personas y aunque siempre ha sido católica no fue hasta después de terminar la universidad que en realidad tuvo una conversión y se acercó a la iglesia.  Hoy trabaja en una iglesia en Chandler, AZ con el Ministerio de Jóvenes y en su tiempo libre le gusta hacer manualidades especialmente tejer y hacer joyería.  También participa en varios ministerios de Música en el área de Phoenix y le gusta componer canciones.  

Una vida en el Espíritu  - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Paseando por Guanajuato, México, miré por la ventana. Inhalé profundamente, y exhale, dándole gracias a Dios por esta tierra tan bonita que nos ha dado, y por darme la oportunidad de experimentar toda su grandeza. En ese momento, reconocí la gloria de Dios. Pero ¿cuántas veces, cuando estamos orando, decimos gracias a Dios, sin pensar en lo que estamos diciendo? Es tan fácil decirlo, pero para sentirlo y decirlo de corazón, hay que abrirnos al Espíritu Santo.  En los tiempos antiguos, los judíos hacían todo según la ley. Pues, con todo escrito de cómo tienes que vivir, qué fácil es seguir la religión para llegar al Reino de Dios. Pero entonces vino Jesús. Y con Jesus, empezó a cambiar todo. Jesús no vino a abolir la ley, sino a darle plenitud. ¿Qué significa eso para nosotros? Pues, ahora no es solamente hacer, sino creer – sentir. No significa que no haya que seguir lo que dice la Iglesia. Pero Jesús nos envió su Espíritu Santo y nos invita a vivir una vida en el Espíritu, a cumplir la ley con un corazón lleno del Espíritu. Nuestra fe católica es tan bonita. Nos da muchísimas maneras de profundizar nuestra fe y nuestra relación con Dios. Nos da cosas tangibles en la misa que nos acercan a Dios …la Eucaristía literalmente lo hace. Entonces ¿Por qué es tan difícil reconocer la abundante gloria de Dios cuando cada misa – cada día la podemos experimentar? Dios, llena nuestros corazones de tu Santo Espíritu, para que en cada momento te podamos dar gloria. Para que veamos tu gloriosa creación y reconozcamos tu abundante poder, tu abundante amor, y que te demos gracias por todo lo que nos das. Y que con corazones llenos del Espíritu Santo, podamos tener vidas que muestren tu inmensa gloria a todo el mundo. Jacqueline Sevier es de Tyrone, GA. Es esposa e hija amada de Dios. Aunque creció en escuelas Católicas, no fue hasta finales de su tiempo en universidad que tuvo una conversión de corazón, y empezó a redirigir su vida hacia Dios. Es cantante y canta en el coro de su parroquia, donde conoció a su esposo. Ha aprendido mucho de la comunidad hispana de su parroquia, que apenas empezó a conocer cuando conoció a su esposo. En su tiempo libre, le gusta sentarse en un café tomándose un cafecito, cocinar con su esposo, comer tacos, y cantar (siempre).

Dios hará todo bueno otra vez - Blessed Is She

Las lecturas del día de hoy hablan de las bienaventuranzas.  Estas tienen que ver con el esfuerzo, la prueba en la tentación y el sufrimiento. Pero al otro lado de la dificultad de la que se trate, hay una bendición. Dios hará todo bueno de nuevo.  Hay muchas veces que en lo personal se me ha hecho difícil vivir esta verdad. Sé que Dios no miente, sé que Él es estable. La inestable a veces soy yo.  Estos últimos días he pasado por pruebas y por momentos de sufrimiento que parecían no acabar. Me sentía muy inestable. Llegué a dudar un poco sobre la fe que pensaba tener en el Señor. Mi mundo se volvió, como dice la expresión, “de patas para arriba”.  Sin embargo, al leer las lecturas del día de hoy, se me vino un pensamiento a la mente, “¿Por qué no oro con las Escrituras más? Lo digo porque mis consolaciones, mayormente, llegan por medio de leer las Escrituras. En algunos de los momentos más difíciles de mi vida, leer la Palabra de Dios es lo que me ha calmado. Ha habido varias veces en las que leo algo y veo que Dios me está respondiendo exactamente lo que necesito escuchar en ese preciso momento. A veces me quedo en shock. Hermanas, hoy Jesús nos dice, “Dichosos los que lloran, porque serán consolados”. (Mateo 5, 4) ¿Qué más fácil sería nuestro dolor si en vez de quedarnos en nuestro mundo hecho “de patas para arriba”, abrieramos la Palabra de Dios y dejáramos que Él, por medio de su Palabra, entre a nuestro mundo y lo haga otra vez bueno con su paz? Dulce Aguirre creció como católica “por cultura” y se encontró, dulcemente, por primera vez cara a cara con el Señor durante un ensayo en el coro de su parroquia a la edad de 14 años. Ha sido la única católica practicante en su familia desde ese tiempo (hasta hace poco). Su modo de oración favorito es cantar y tocar la guitarra. Le encanta caminar en los parques y ver la belleza de la naturaleza, especialmente sentir el aire bajo la sombra de los árboles. Sus santos favoritos son Padre Pio, Santa Faustina, San Rafael Arcangel, Santa Hildegarda de Bingen y San Ignacio de Loyola.

Sufrimiento Redentor - Blessed Is She

La primera lectura de hoy proviene de uno de mis libros favoritos del Antiguo Testamento. Es una hermosa historia sobre dos personas, Tobit y Sara, que habían caído en la desesperación, pero Dios escuchó sus oraciones y respondió de manera sorprendente: el Arcángel Rafael (que significa “sanación de Dios”) vino a iluminar a Tobías para ser usado como instrumento de Dios para responder a Sara y Tobit. Como muestra la lectura de hoy, la respuesta de Dios proporcionó a Tobit la sanidad que necesitaba, además del gozo extra de ver a su hijo regresar a su casa, y Sara fue liberada para tener un matrimonio feliz, además de una familia política que realmente la amaba. En medio del sufrimiento es tentador ceder a pensamientos que dicen “las cosas nunca cambiarán”, “esto no tiene sentido” y “¿por qué yo?”. A veces, el sufrimiento puede incluso ser paralizante. Es en momentos como este que tenemos una opción: permanecer en la oscuridad o elegir unir estos sufrimientos a Cristo para la redención del mundo. Hacemos esto no necesariamente para obtener una solución rápida (aunque, por supuesto, podemos pedirle a Dios sanidad, restauración de un matrimonio, etc.), sino porque este es el único camino de sufrimiento que puede dar fruto. Jesús permite que nuestro sufrimiento tenga sentido de esta manera. Al elegir entrar en el camino del sufrimiento redentor, ya sea que la respuesta de Dios a nuestra solicitud de ser liberados del sufrimiento sea "sí", como lo hizo con Tobit y Sara, "no" o "todavía no", puede tener un valor eterno. Digo estas palabras como alguien que ha querido gritarle a personas que me han dicho “ofrécelo a Dios” o “esta es la voluntad de Dios” en momentos de sufrimiento extremo. Incluso después de leer hermosas encíclicas sobre el sufrimiento o ver películas sobre santos que sufrieron, no fue hasta el sufrimiento personal más profundo de mi vida, donde mi elección fue dejar que la oscuridad me envolviera o realmente dárselo a Cristo que entendí esto por mí misma. Hermana, si se encuentra en un momento de sufrimiento intenso, sepa que Dios la ve y que ha escuchado cada oración. Hay una intimidad con Cristo que sólo es posible a través del valle del sufrimiento. No “desperdicies” el sufrimiento. Deja que tus ojos se encuentren con los Suyos en el camino al calvario. Ángeles de Dios, especialmente nuestros ángeles custodios, rueguen por nosotros. Christy Vaissade creció en Brooklyn, Nueva York, hija de padres inmigrantes de la República Dominicana. Ha sido el deseo personal de Christy traer a otros a conocer la misericordia y el amor de Dios que ha cambiado y está cambiando su vida desde la joven edad de trece años. Christy es maestra de teología de secundaria, catequista, y cantora en su parroquia local. Ella y su esposo, Michael, viven en Nueva Jersey con su cachorro Pembroke Welsh Corgi, Daisy. Le encanta cocinar, ir al gimnasio, y pasar tiempo con sus sobrinos y ahijados.

Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos - Blessed Is She

  LECTURAS DE HOY Cuando era joven, sabía que Jesús era la verdad, que estaba en la Eucaristía. Pero cuando me hablaban sobre los mandamientos de la iglesia, me enojaba. La iglesia era ridícula, anticuada y no sabía en el mundo en el que vivíamos. Al escuchar algunas de estas reglas, me parecía que proclamaban odio, y sentía aversión cuando los cristianos quieren imponerlas sobre los otros. Lo único importante era el amor de Dios, Él amaba a todos, hasta a los “pecadores”. Entonces, ¿para qué teníamos que andar por la vida proclamando reglas vacías? Es más, Jesús decía que las reglas de los fariseos iban en contra del amor, y vino para cancelar todas esas reglas ridículas. Entonces, comencé mi juventud viviendo con mis propias reglas, y diciendo que era seguidora de Jesús. Yo pensaba que podía amar a Jesús e ignorar estas reglas. Algunos años después, descubrí que yo era la oveja perdida y lastimada. Había vivido mi vida a mi manera buscando un pasto más verde. No quise seguir las reglas de mi pastor y me fui por mi propio camino. Pero ahora, estaba mal, adolorida, vacía, y perdida. Entonces decidí dejar mi vida por un año, y me fui a estudiar la fe católica. Ahí aprendí todas estas reglas ridículas, y en ellas descubrí un amor tan apasionado. Encontré la verdadera libertad. Encontré que cada regla tenía un sentido tan profundo y al descubrirlo, mi alma radicalmente estaba siendo transformada. Yo ya había vivido siguiendo mis propias reglas, y ahora, mi mayor felicidad era seguir a mi pastor. Me costó mucho trabajo aceptar muchas reglas, pero entre más las estudiaba y las entendía, más deseaba seguirlas. Y desde que comencé a amar la ley de Dios, mi alegría ha sido tan profunda.  ¿Es fácil? No, pero vale la pena, porque en estas reglas descubrí mi libertad que me comenzó a transformar en la mujer que fui creada para ser. Hermana, ¿qué reglas o mandamientos te cuestan aceptar? ¿Qué es lo más confuso de esta regla? Hoy te invito a que investigues porque la iglesia enseña esto. Pregúntale a las personas que las siguen, y abre tu corazón a escuchar por qué. Señor, te pido que nos ayudes a comprender y a amar tu ley, especialmente esas enseñanzas que son a veces difíciles de aceptar. Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra.

Espíritu Santo, Ven. - Blessed Is She

  Ser la menor de cinco hermanos definitivamente tenía sus ventajas. Siempre me cuidaron y me guiaron. Estaba constantemente mirando el ejemplo que mis hermanos mayores me estaban dando. Siempre había algo para mí que asimilar. Crecer como gemela hizo que fuera una experiencia aún más única. Siempre tuve (tengo) a alguien a mi lado para entenderme y animarme. Éramos extremadamente competitivas entre nosotras pero también extremadamente cercanas. Cuando nuestra familia se mudó de California a Arizona, yo solo tenía 13 años. Imagina a una adolescente que se establece en la escuela secundaria y, de repente, la sacan y la trasladan a más de 300 millas de distancia. Definitivamente fue un desafío, pero sabía que al menos tenía a mi hermana conmigo en todas mis clases y actividades extracurriculares. Nunca tendría que caminar sola a casa o experimentar algo realmente sola. Obviamente, a medida que crecimos empezamos a tener intereses separados y diferentes grupos de amigos. El que siempre está a nuestro lado Comenzamos a prepararnos para recibir el sacramento de Confirmación cuando estábamos en la escuela secundaria. Me mostraron acerca de alguien que sería el más cercano a mí por el resto de mi vida. No era un hermano o familiar sino el Paráclito, el Espíritu enviado por Dios. Aprendimos sobre el Espíritu Santo, Sus Frutos y dones y muchos otros tesoros de nuestra fe. Se nos enseñó acerca de la consumación del poder del Espíritu desde el Bautismo hasta la Confirmación. Nos pidieron que memorizáramos la oración Ven, Espíritu Santo. Incluso pudimos elegir entre un vestido rojo, naranja o amarillo para nuestra Misa de Confirmación. (Si tienes curiosidad, mi gemela eligió vestido amarillo; yo elegí vestido naranja). Sin embargo, si debo ser honesta, dudaba mucho acerca de la idea de dejar que el Espíritu Santo entrara en mi vida (como si Él no estuviera ya allí...). Sentí que todo el asunto del Espíritu Santo” era para esos católicos. Ya sabes, esos católicos a los que les gusta bailar y alabar con las manos, hablar en lenguas, quedarse dormidos cuando se ora por ellos. No estaba muy familiarizada con ese estilo de oración. Así que me asustó. Sentí que si mantenía al Espíritu Santo a distancia, no tenía que ser tan fanática radical. Podría ser un católico "casual". Con el humor del Señor, terminé casándome con un hombre católico con una experiencia más carismática. Ahora tengo una relación muy real e íntima con el Espíritu Santo y lo llamo todos los días. Vivir en el Espíritu no significa que tengas que etiquetarte a ti misma como un cierto tipo de católico o sentir que sólo puedes tener una forma de oración. Vivir en el Espíritu significa recibir el don del Padre de tener siempre a alguien a nuestro lado, abogándonos y consolándonos. Vivir en comunidad.  El Creador del Universo se preocupa profundamente por mí, por ti. Él se revela a nosotros tanto como somos capaces de comprenderlo. Dios es una comunidad de amor. El Espíritu es el amor que fluye del Padre y del Hijo que es enviado por el Padre para permanecer, movernos y capacitarnos para vivir nuestras vidas para Dios. Cristo promete nunca dejarnos solos. Asegura que pedirá al Padre que envíe un “Protector que permanecerá siempre con ustedes, el Espíritu de Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce” Juan 14, 16-17. No tengas miedo. En nuestro caminar con el Señor, a veces podemos tener miedo o desanimarnos de permitirnos rendirnos a Él. Tal vez la idea de Dios Padre es difícil de comprender debido a nuestras propias relaciones con nuestros padres. Quizás Cristo como nuestro Salvador es difícil de aceptar debido a nuestras propias faltas y vergüenza. Tal vez vivir en el Espíritu es intimidante y no estas segura de cómo proceder. Cualquiera que sea el caso, hermana, habla con el Señor al respecto. Dios nos ve a todos. Él ve las profundidades de lo que somos y ve todas las cosas que tratamos de ocultar e ignorar. Él nos mira y dice “ustedes son preciosos a mis ojos y honrados, y los amo” Isaias 43, 4. Él envía Su Espíritu para estar con nosotros, abogar por nosotros y nunca apartarse de nuestro lado (el Paráclito). !Tiempo para celebrar! 50 días después de Pascua, celebramos Pentecostés. El día en que el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles y María. El Catecismo de la Iglesia Catolica dice: El día de Pentecostés (al término de las siete semanas pascuales), la Pascua de Cristo se consuma con la efusión del Espíritu Santo que se manifiesta, da y comunica como Persona divina: desde su plenitud, Cristo, el Señor (cf. Hch 2, 36), derrama profusamente el Espíritu.En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad. Desde ese día el Reino anunciado por Cristo está abierto a todos los que creen en Él: en la humildad de la carne y en la fe, participan ya en la comunión de la Santísima Trinidad. ¡Celebremos la promesa de Dios de estar siempre con nosotros! Invoquemos al Espíritu Santo en nuestra vida diaria. Rezamos juntas: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu y serán creados. Y renovarás la faz de la tierra.

Misericordia infinita - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. (Salmo 102, 11-12) Recientemente me di cuenta de la gravedad de mi propia falta de amor en una situación particular. El dolor que sentía era agonizante y me costaba mucho recibir el perdón de Dios y más difícil aún perdonarme a mí misma. Pero, hermana, la misericordia de Dios es tan abundante que no podemos comprenderla. El salmista utiliza las distancias más extremas imaginables para comunicar la verdad de que la misericordia de Dios es infinita. Y, sin embargo, su misericordia también es personal. En su misericordia, Jesús desea escuchar la voz de Pedro, la misma voz que vergonzosamente y en secreto negó a Cristo en su momento de mayor sufrimiento. Jesús también sabe que Pedro necesita repetir las palabras de amor una vez por cada negación, para que el mismo Pedro se convenza de que realmente ama al Señor. Pero Jesús no se detiene allí. Le da trabajo a Pedro, trabajo en el Reino de Dios. Por el mandato de apacentar a sus ovejas, Jesús le está encargando a Pedro que extienda a otros la misma misericordia que él ha recibido. Asimismo, hermanas, cada una de nosotras que hemos recibido la misericordia de Dios hemos sido llamadas a una obra particular en el Reino de Dios. O Jesús mío, gracias por tu misericordia infinita. ¡Hazme fiel a la obra que me has puesto hoy por delante! Amén. Casada en 1976, Lani Bogart fue recibida en plena comunión con la Iglesia Católica con su esposo diácono, el Domingo de Gaudete de 1996. Recientemente se mudó de Phoenix a Houston, donde su familia le brinda una alegría inexpresable y continúa enseñándole la importancia de conocer y amar a Jesús. Lani se deleita con las flores, la música y las risas de familiares y amigos.    {formbuilder:MTA1OTM4}

Somos el regalo del Padre a Cristo. - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Y los amas, como me amas a mi. En este mismo momento, haz una pausa y mira hacia el cielo. Imagina la grandeza de Dios y cómo incluso este momento de tu vida es tan importante para Él. Toma una respiración profunda. Inhala. Exhala. Recibe el amor del Padre. Recibe Su presencia. El deseo de Cristo es que seamos uno con el Padre de la misma manera que Él es uno con El Padre. Jesús siempre nos acerca a Su Padre, nuestro Padre. ¿Has pensado en tu relación con Dios recientemente? ¿Cómo te acercas a Él? ¿Corres hacia el Padre Dios? ¿Caminas con Jesús, nuestro Salvador, o estás en una época de tu vida en la que te mueves con el Espíritu? Tenemos un Dios que nos ama tanto que se pone a nuestra disposición en la forma que lo necesitamos. Mientras reflexiono sobre mi humanidad y todas las formas en que me he quedado corta, no soy digna de la forma en que Cristo responde por mí. Él se preocupa por mí tan ferozmente que no tengo otro deseo que permanecer así de cerca de Él. Dios ve mis pecados, mi soledad, mis luchas y mis defectos. Él ve cuando no actúo con caridad hacia mi esposo o cuando soy impaciente con mis hijos. Me ve agarrando mi teléfono antes de recoger mi Biblia. Él ve cuando estoy estresada porque me apoyo en mis propios planes. Y sin embargo, Él me desea. En la traducción al inglés de esta escritura, Cristo le dice al Padre que somos Su regalo para Él. Hermana, eres un regalo. El Señor desea la unidad contigo. Cristo desea que el amor del Padre, el mismo amor que está en Él, esté en ti y en mí. Mi deseo es que en donde quiera que estés y en cada circunstancia, sientas el amor del Señor en ti. Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.   {formbuilder:MTA1OTM4}

Enviadas al mundo - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY “Tus pecados son perdonados, pero las consecuencias de tus pecados son reales y sus efectos continúan causando dolor aún después de ser perdonada”, me dijo una joven pocos años después de mi conversión.  Yo tenía la impresión de que como Jesús ya me había perdonado, todo era soles y arcoiris, y nunca pensé en las consecuencias de mis pecados. Sus palabras me dolieron, y me enojé con ella y le dije que la misericordia de Dios era tan grande que Él podía restaurar todas las cosas. Yo ya me había confesado y todo estaba resuelto. Ahora era una nueva creación y nada de lo que había pasado antes importaba. ¿Cómo podía esta joven ser tan dura de corazón? Esta verdad me clavó el corazón, pero pronto, durante la adoración, comencé a ver claramente los efectos que habían causado mis pecados en otras personas. Mi corazón se partió al caer en cuenta como habían sufrido muchas personas por mis acciones.  Pero ahí mismo, descubrí un amor aún más grande de Jesús. Él me amaba infinitamente, a pesar de las terribles consecuencias que mis pecados habían causado. A pesar de que otras personas seguían sufriendo gracias a mi, Jesús me amaba, y me perdonaba aunque no cambiaba los resultados de mis acciones. Entonces, ahí me enamoré más de Él, ¡y quise compartir su amor con todos! La alegría más grande de mi corazón es ir al mundo y llevar el amor de Jesús. He tenido la oportunidad de ser misionera varias veces, incluyendo dos años que le entregué a mi vida al Señor para ir en misión. Ahí, vi todos los trabajos de Dios, y su amor llegando y transformando muchos corazones. A la misma vez, el amor muchas veces viene atado a la verdad. La verdad es difícil de escuchar, porque muchas veces nos pide que cambiemos hábitos y/o ideas a las que nos hemos apegado. Es como un espejo que nos muestra un reflejo exactamente como somos, donde de repente vemos cosas que no queremos ver. A veces la verdad es tan fuerte que nos enoja y la rechazamos porque preferimos pelear ante ella que aceptar que lo que hacemos está mal y nos está lastimando (a nosotras mismas o a otros). Hoy, el Señor nos avisa que al ser enviados al mundo, muchas veces nos van a odiar por vivir la vida como Él nos pide que la vivamos. Es fácil caer en proclamar el amor de Dios y aguar su verdad para “atraer a más almas a Él”, porque algunas verdades son demasiado difíciles. Pero las lecturas de hoy nos recuerdan que vendrán contra nosotras como lobos, y el mismo Jesús hace una oración sobre nosotras para protegernos.  Señor, te pedimos que nos muestres el equilibrio entre tu misericordia amorosa y tu verdad. Ayúdanos a ir al mundo a proclamar tu amor, pero sin temer ser odiados por tu verdad. Ayúdanos a ser valientes cuando debemos proclamar algo difícil, pero también ayúdanos a saber cuando alguien necesita más al mensaje de misericordia. En los momentos que nos rechacen por ti, acogenos y guárdanos en tu corazón para que podamos sentir tu paz en estos momentos difíciles. Natalia DuTeau fue una joven rebelde a quien Jesús conquistó y le cambió la vida. Ahora es una maestra licenciada convertida en mamá “homeschooler” (escuela en casa). Junto a su esposo Americano, intentan criar a sus 4 hijos bilingües y biculturales transmitiendoles la cultura latina viviendo en el norte de GA. Puedes encontrarla hablando en español mientras hace caminatas por el bosque con sus niños, tomando café (después de todo es colombiana), leyéndole a sus pequeños, bailando, o cantando y tocando guitarra.    {formbuilder:MTA1OTM4}

¡Bendito sea el Señor! - Blessed Is She

LECTURAS DE HOY Hace unos días, mi esposo y yo celebramos once años de matrimonio. Me acuerdo como una adulta joven, recién devuelta de México después de unos años como misionera, pensando que iba a ser muy fácil encontrar a un hombre bueno con quien casarme. Pero Dios tenía otros planes.  Después de salir con varias personas, tomar unas decisiones no muy prudentes, y pasar una década entera, todavía no había encontrado al indicado. Dios quiso refinar mi corazón y utilizar varias experiencias de vida para hacerme aprender y madurar.  Por fin, a los 31 años, conocí a mi esposo. Pero hubo un pequeño problema. Él vivía en Perú y yo en EEUU. Pero no hay ningún obstáculo que Dios no pueda vencer y eso me demostró a través de todo el proceso de conocer, enamorarme y casarme con mi esposo.  Ahora estamos viviendo la Pascua de nuestras vidas. Ambos hemos sufrido bastante y Dios quiso bendecirnos con nuestra vida juntos. Aunque no siempre es fácil, gozamos de cinco hijos preciosos y un amor que crece con los años. Siento que estamos viviendo el salmo de hoy: “Nos colmaste, Señor… que tu amor preparó para los pobres. Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve.”  Dios es siempre bueno. No siempre obra en el momento que quisiéramos. No siempre nos manda exactamente lo que buscamos. Pero sabe nuestras necesidades y nuestros corazones y nos manda lo que es mejor para cada uno. Y por eso escojo siempre decir “¡Bendito sea el Señor!” Tami Urcia es miembro de una familia católica muy grande. Ella y su esposo peruano tienen cinco hijos pequeños y viven en Michigan. Durante su juventud, Tami pasó unos años como misionera en México y ha trabajado para la Iglesia casi toda su vida en diferentes capacidades. Ahora disfruta de un cambio de ambiente en una clínica médica cristiana. Ha sido traductora por más de 20 años.    {formbuilder:MTA1OTM4}